Deportes | Cae ante Rusia

España mina su camino

Actualizado el 04/08/2012 16:34                Compartir

España no será líder de su grupo, una circunstancia dramática para su futuro en los Juegos Olímpicos. En realidad, más le convendría perder el lunes para descender aun más, a la tercera plaza del grupo, pues sería la única manera de evitar a Estados Unidos hasta la final, aunque complicaría su emparejamiento de cuartos.
Se mire como se mire, un camino minado, tras una derrota impensable al principio y poco antes del final. En esos momentos, 'La Roja' era una favorita absoluta. Se extravío, definitivamente, tras un fallo de Pau Gasol desde el tiro libre, el mismo lugar desde donde se condenó en la final del Eurobasket, cinco años atrás, en el último cruce oficial contra Rusia. La subcampeona olímpica, doble oro europeo, acaba maldiciéndose. Deprecia su categoría y convierte en anecdótico un comienzo del mejor augurio.
El conjunto de Scariolo, en ese arranque, jugaba contra Rusia y dialogaba con Estados Unidos. Si el 'Team USA' anotó 49 puntos en el primer cuarto ante Nigeria, España sumaba 20 ante los rusos, en poco más de cinco minutos, con una defensa imborrable que dejaba al rival en dos puntos. Un ejercicio de excelencia insostenible durante todo un encuentro, pero indicativo de qué finura puede llegar a alcanzar el candidato, envidiable de partida.
Pau Gasol mareaba con los pies más rápidos de cuantos 'gigantes' habitan en el parqué; Marc Gasol imponía su inmensidad física, Llull galopaba para cerrar los contraataques yRudy sellaba el parcial con uno de esos lanzamientos en los que parece desprenderse de una granada antes de la descomposición. Así, el vencedor creció hasta 20 puntos; en los primeros 91 segundos ya acumulaba siete.
Espectacular, aunque aún más aterrador resultaba el 'rosco' ruso, que se explica por la muralla que los Gasol suponían bajo el aro, tapón va y viene, y por la actividad que Calderón imponía desde la cabeza de la zona y se prolongaba en las alas, brazos eléctricos de Llull y Rudy. Cinco minutos y 17 segundos memorables, que son un partido aparte, un recuerdo pésimo.
Desde el infierno renació Rusia, sin urgencia, pero con determinación. Y sin Kirilenko, que sólo produjo dos tiros libres en la primera parte. El renacimiento llegó desde los aleros,Ponkrashov primero y, especialmente, Fridzon. Seguía en racha el hombre que con un triple permitió la victoria de su equipo sobre Brasil. Ante España arrancó con dos triples y, ante un atolondrado Llull, encadenó cuatro canastas dobles (32-38, min. 18) que permitía soñar con cualquier desenlance.
España se cegaba y, aunque Pau prometía en ataque, a la vuelta del descanso, sufría para defender a Khryapa que, abierto, logró tres triples casi consecutivos, coronados por un mate de Mozgov. A 14 minutos del bocinazo, 47-47, un marcador que entre los Fridzon y Ponkrashov (11 asistencias al final), dos tipos que parecen supervivientes de la selección soviética, engordaron hasta un 56-51 que comprometía el futuro español. En el partido y en el torneo, donde sufrirá por sus vicios: ciertas desconexiones de concentración, nulo acierto (3/15 en triples), la incapacidad para desentrañar la defensa zonal rusa...
Por ese camino terminó arrodillándose, pese a dominar a Rusia al comienzo del primer cuarto y sobrepasarla al inicio del último, con piezas como Sergio Rodríguez, precioso en la dirección, oFelipe Reyes, el deshollinador, dispuesto a mancharse tanto como fuese necesario. Con cuatro puntos cada uno en el arranque del set definitivo engordaron un parcial 4-15, que alteraba la dinámica, aunque no rompía el partido.
Debe saber quien rete a Rusia que es una selección que jamás renuncia. Ni ante un 2-20 en los primeros cinco minutos ni ante un 60-69 cuando quedan poco más de cuatro minutos para la despedida. Ni aunque estén anuladas sus dos principales estrellas, Kirilenko y Shved. Volvieron a engancharse, con los de siempre, Fridzon, Ponkrashov y el acierto de Khryapa, crucial en un triple para el 73-73, con un minuto por descontar. Desde idéntica distancia, falló Rudy Fernández a 40 segundos del final, luego machacó Mozgov y a España le quedaron 18 segundos para evitar la derrota.
El ataque buscó a Pau Gasol, frenado en falta. Tiros libres, Gasol y Rusia, tres viejos conocidos, de aquella final del Eurobasket de 2007, cuando España perdió el oro, en buena medida, por la falta de precisión desde el tiro libre de un Pau agotado (cinco de 12 anotó entonces). Más fresco ahora, falló el primero. Su equipo estaba perdido, 74-75 en el marcador y balón ruso a 5.3 segundos de la conclusión de una mañana definitivamente negra

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