¿Qué le pasa a Sara Carbonero? Estas son los síntomas del cáncer de ovario

Sara Carbonero sorprendió este martes por la noche comunicando que le han extirpado un tumor maligno en el ovario. Este tipo de cáncer es el sexto más frecuente en mujeres, por detrás del cáncer de mama, del cáncer de colon, del cáncer de pulmón, del cáncer de útero y de los linfomas. En España, se diagnostican unos 3.300 casos al año, lo que supone el 5% del total de los tumores en la mujer. «El 85-95% de los casos de cáncer de ovario son espontáneos y el 5-15% son heredados», explica en este artículo la doctora Carmen Pingarrón Santofimia, jefa de Equipo de Ginecología y Oncoginecología del Hospital Quirónsalud San José. La experta advierte de, en muchos casos, hay una ausencia de síntomas, por lo que, la mayoría de las veces, el diagnóstico es tardío y el pronóstico de vida empeora. No es la circunstancia de Sara Carbonero, quien ha aclarado que, en su caso, el cáncer «se ha pillado muy a tiempo». «Cuando aún no nos habíamos recuperado de un susto, la vida nos ha vuelto a sorprender. Esta vez me ha tocado a mí, esa dichosa palabra de 6 letras que todavía me cuesta escribir. Hace unos días en una revisión, los médicos me vieron un tumor maligno de ovario y ya he sido operada. Todo ha salido muy bien, afortunadamente lo hemos pillado muy a tiempo pero todavía me quedan unos meses de lucha mientras sigo el tratamiento correspondiente. Estoy tranquila y con la confianza de que todo va a salir bien. Sé que el camino será duro pero también que tendrá un final feliz. Cuento con el apoyo de mi familia y amigos y con un gran equipo médico. Aprovecho para pedir desde aquí a mis compañeros periodistas el respeto y la comprensión con los que siempre me habéis tratado, especialmente en estos momentos tan difíciles y delicados para mí y mi familia», escribió en su cuenta de Instagram. Entre los síntomas que pueden presentarse, los más frecuentes son la hinchazón abdominal, el dolor pélvico y abdominal persistente, el aumento del tamaño abdominal, con sensación de plenitud continua; y la pérdida del apetito y sensación de estar lleno rápidamente. Hay otros, menos frecuentes, que también pueden ponernos en alerta: necesidad de orinar frecuentemente, estreñimiento o diarrea, dolor de espalda inexplicable que empeora con el tiempo, cansancio excesivo, pérdida o aumento del peso sin causa conocida, náuseas y vómitos, sangrado vaginal y alteraciones del ciclo menstrual. «Estos síntomas son muy inespecíficos, pero si se presenta más de uno y persisten más de dos semanas, acude a tu médico de familia o ginecólogo», recomiendan desde la Asociación de Afectados por Cáncer de Ovario (Asaco). Hay algunos factores que pueden influir en su aparición, como la edad (la gran mayoría de los casos se diagnostican por encima de los 45 años, siendo la edad media de diagnóstico de 61-63 años), no haber tenido hijos (en diversos estudios se ha observado que las mujeres que han tenido varios hijos, tienen menos riesgo de desarrollar cáncer de ovario que las que no han tenido descendencia), los antecedentes familiares, ya que en algunos casos tiene carácter hereditario; y la obesidad. Para detectarlo a tiempo, es «imprescindible», apunta la doctora Pingarrón Santofimia, hacer revisiones ginecológicas, que incluyan «citología con detección de HPV para prevenir el cáncer de cuello de útero, ecografía transvaginal, donde podemos evaluar tanto el útero como los ovarios, y revisión clínica y radiológica de las mamas».

El semen de los jóvenes suizos, de los peores de Europa

En los últimos cincuenta años, se ha observado una marcada disminución en la cantidad de espermatozoides de los varones en el mundo occidental. Las últimas revisiones hablan de que el semen de los hombres occidentales es peor ahora que hace 40 años. Así, la concentración espermática ha pasado de una media de 99 millones de espermatozoides por mililitro en 1973 a 47,1 en 2011, un declive del 52,4 %. Pero el descenso es aún más marcado en otra variable. De los 337,3 millones de espermatozoides por eyaculación de la década de los 70 se ha pasado a los actuales 137,5 millones, un 59 % menos. Sobre el caso concreto de España hay pocos estudios, pero todo apunta a que también se está produciendo esta caída. En 2008 se publicó una investigación realizada en más de 60 centros de reproducción asistida de todas las comunidades autónomas que constató la gran disparidad geográfica en cuanto a calidad seminal que existe en el país. Mientras que en Galicia apenas un 8,5 % de los jóvenes posee una concentración de espermatozoides inferior a los valores aceptables por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Andalucía, Madrid y País Vasco las cifras se elevan hasta el 13,7 %, el 14,8 % y el 18,7 %, respectivamente; y llegan al 22,7 % en Cataluña y Comunidad Valenciana. Sin embargo, los españoles, y españolas, puede estar tranquilos, porque en Europa, la peor parte se la llevan los suizos. Por vez primera un estudio ha evaluado la salud reproductiva de los jóvenes suizos. Y los resultados son malos y preocupantes. Las cifras están muy por debajo de los valores de referencia emitidos por la OMS. Además, la mala calidad del semen de los hombres suizos se asocia con un aumento en la incidencia de cáncer testicular. El estudio se publica en la revista «Andrology». Los investigadores de la Universidad de Ginebra (UNIGE) han realizado la primera evaluación a nivel nacional de la calidad del semen de los hombres entre los 18 y 22 años. En concreto valoraron tres parámetros claves: el número de espermatozoides, su motilidad y morfología. El número de parejas infértiles en Suiza que utilizan técnicas de reproducción asistida (TAR) se duplicó, de 3.000 a más de 6.000 al año, entre 2002 y 2010. Las causas pueden deberse tanto a hombres como a mujeres, sin embargo, en el 10-15% de los casos, la infertilidad es inexplicable. El tiempo necesario para concebir aumenta significativamente si un hombre tiene una concentración de espermatozoides por debajo de 40 millones de espermatozoides por ml Varios factores ambientales y de estilo de vida pueden influir en el estrés de fertilidad de la pareja, el consumo de alcohol o cigarrillos, por mencionar algunos. Pero un factor determinante en la fertilidad masculina es la calidad del semen. Numerosos estudios epidemiológicos realizados en países industrializados han demostrado una disminución en la calidad del semen, en particular en la concentración de esperma de 99 millones por mililitro (ml) a 47 millones por ml. «Es importante comprender que el tiempo necesario para concebir aumenta significativamente si un hombre tiene una concentración de espermatozoides por debajo de 40 millones de espermatozoides por ml», explica Serge Nef, profesor del Departamento de Medicina Genética y Desarrollo de la Facultad de Medicina de UNIGE. Un hombre cuya concentración de espermatozoides es inferior a 15 millones por ml puede considerarse no fértil y es más probable que encuentre problemas para concebir un hijo, independientemente de la fertilidad de su pareja. La infertilidad se define como la incapacidad de concebir después de 12 meses de relaciones sexuales regulares sin protección. Los investigadores de UNIGE realizaron el primer estudio nacional sobre la calidad del esperma suizo al analizar el perfil de 2,523 hombres jóvenes de 18 a 22 años como parte de su reclutamiento militar. Los participantes, provenientes de todos los cantones de Suiza y concebidos y nacidos en el país, completaron un cuestionario sobre su salud, estilo de vida, dieta y educación. Además, sus padres completaron un cuestionario sobre su propio estilo de vida, dieta, salud y el curso del embarazo, con el objetivo de diseñado para evaluar las condiciones bajo las cuales se llevó a cabo la gestación y para valorar el posible impacto en la salud reproductiva de los hombres jóvenes. Un hombre cuya concentración de espermatozoides es inferior a 15 millones por ml puede considerarse no fértil y es más probable que encuentre problemas para concebir un hijo, independientemente de la fertilidad de su pareja La calidad del semen se define por tres parámetros importantes: la concentración de esperma (número de espermatozoides por ml), su motilidad y morfología. «Los valores bajos de los parámetros del semen pueden reflejar la fertilidad de los hombres. Cuando una combinación de valores es baja, la capacidad de los hombres para concebir está en riesgo», señala Rita Rahban, primera autora del estudio. Los recuentos de esperma varían de un país a otro, con concentraciones medias que oscilan entre 41 y 67 millones por ml para los jóvenes europeos. A modo de comparación, los hombres suizos con 47 millones por ml están en la parte más baja de la lista, junto a Dinamarca, Noruega y Alemania. El estudio en conjunto reveló que, al menos uno de los tres parámetros (concentración, motilidad y morfología), estaba por debajo de los umbrales de la OMS en el 60% de los hombres, y que el 5% tenía un problema relacionado con estos tres factores al mismo tiempo. «Necesitamos ser cautelosos porque se trata de un único análisis de semen», señala el doctor Alfred Senn, andrólogo y coautor del estudio. «No es del todo predictivo de la fertilidad de una persona. Pero, en términos generales, los resultados sugieren que la calidad del esperma de los hombres jóvenes en Suiza se encuentra en un estado crítico y que su fertilidad futura probablemente se verá afectada». Los resultados sugieren que la calidad del esperma de los hombres jóvenes en Suiza se encuentra en un estado crítico y que su fertilidad futura probablemente se verá afectada El estudio no identificó diferencias en la calidad de los espermatozoides entre las distintas regiones geográficas y áreas lingüísticas de Suiza como un indicador de los diferentes factores del estilo de vida. Tampoco hubo diferencias entre las regiones urbanas o rurales. Sin embargo, se observó que el tabaquismo materno durante el embarazo estaba asociado con una disminución en la calidad del esperma. Cáncer de testículo Los investigadores también utilizaron el estudio para identificar una correlación entre la mala calidad del semen y el aumento del cáncer de testículo en Suiza. «Durante 35 años, el cáncer testicular ha crecido de manera constante y ha pasado a más de 10 casos por cada 100.000 hombres, lo cual es muy alto en comparación con otros países europeos. La calidad del esperma generalmente es más baja en países donde la incidencia de cáncer testicular es alta», afirma Nef. «Esto es casi seguramente el resultado de un desarrollo testicular alterado en la etapa fetal, lo que lleva a los científicos a investigar más a fondo esta área».

El paro cardiaco es más mortal en las mujeres

Las mujeres que tienen un paro cardiaco fuera del ámbito hospitalario tienen menos probabilidades de recibir resucitación de los transeúntes, según nuevas investigaciones publicadas en «European Heart Journal». Los investigadores, dirigidos por el cardiólogo Hanno Tan, de la Universidad de Ámsterdam (Países Bajos), encontraron que los hombres y las mujeres no recibieron un tratamiento igualitario cuando sufrían un paro cardiaco en la comunidad. Y uno de los factores es el hecho de que la mayoría de las personas no supieron reconocer que las mujeres que sufrieron un colapso estaban experimentando un paro cardiaco, lo que provocó retraso en la llamada a los servicios de emergencia y, por tanto, en la admnistración del tratamiento de reanimación. El paro cardiaco ocurre cuando el corazón entra en un ritmo irregular y luego deja de latir por completo, lo cual es diferente a un infarto de miocardio. «Encontramos que el peor resultado en las mujeres se debe en gran parte al hecho de que las mujeres presentaban aproximadamente la mitad de las probabilidades de sufrir un ritmo susceptible de tratamiento en comparación con los hombres», señala Tan El ritmo susceptible de tratamiento es el ritmo cardiaco registrado cuando una persona con paro cardiaco está conectada a una máquina de electrocardiograma; es muy rápido (a menudo más de 300 latidos por minuto) y caótico. Este ritmo rápido e irregular evita que el corazón lata de manera coordinada de forma que no hay una función de bombeo efectiva, y la sangre ya no puede circular por el cuerpo y hacia el corazón, lo que lleva a un paro cardiaco. La muerte ocurre en minutos, a menos que el corazón pueda recibir una descarga eléctrica a un ritmo normal por medio de una corriente eléctrica de un desfibrilador. Si esto no sucede, entonces el ritmo susceptible de tratamiento se disuelve en una «línea plana», lo que indica la ausencia de cualquier actividad eléctrica del corazón. El paro cardiaco ocurre cuando el corazón entra en un ritmo irregular y luego deja de latir por completo, lo cual es diferente a un infarto de miocardio En este punto, es demasiado tarde para que funcione la desfibrilación y la única opción restante es la compresión torácica para intentar restablecer la circulación lo suficiente para que el corazón recupere su actividad eléctrica y mecánica. La capacidad de reconocer y tratar un paro cardiaco en cuestión de minutos es, por lo tanto, crucial para poder tratar a los pacientes mientras todavía tienen un ritmo inicial tratable y antes de que su corazón se detenga. Tan y su equipo analizaron los datos de todos los intentos de reanimación realizados por los servicios de emergencia entre 2006 y 2012 en los Países Bajos. Identificaron 5.717 paros cardiacos extrahospitalarios tratados durante este periodo, un 28% en mujeres. Así vieron que las mujeres presentaban menos probabilidades que los hombres de recibir reanimación por parte de un espectador (68% frente a 73%). La supervivencia desde el momento del paro cardiaco hasta el ingreso en el hospital fue menor en las mujeres (34 frente a 37%), y las mujeres tuvieron menos probabilidades de sobrevivir desde el ingreso hasta el alta hospitalaria (37 versus 55%). En general, las probabilidades de que las mujeres sobrevivan al alta hospitalaria son aproximadamente la mitad de las de los hombres (12,5 frente a 20%). Los investigadores creen que esto se explica en gran medida por la menor tasa de ritmo inicial en las mujeres (33 versus 52%) y encontraron varias razones que podrían explicar esta diferencia. «Incluso, cuando ajustamos nuestros resultados para tener en cuenta las enfermedades preexistentes y los factores relacionados con la forma en que los profesionales proporcionaban la reanimación, por ejemplo, cuánto tardó la ambulancia en llegar o el tiempo de desfibrilación después de un paro cardiaco, todavía encontró que las mujeres tenían la mitad de probabilidades que los hombres de tener un ritmo reversible», apunta Tan. Ritmo reversible «Esto sugiere que la menor proporción de mujeres con un ritmo reversible no se explica completamente por el hecho de que las mujeres tengan más probabilidades de sufrir enfermedades preexistentes o por diferentes factores de reanimación, y otros factores, aún no descubiertos, también desempeñan un papel. Sin embargo, cuando observamos solo a las víctimas de paros cardiacos que tenían un ritmo reversible, encontramos que no había diferencias en las tasas de supervivencia general entre hombres y mujeres», subraya. Los investigadores también hallaron diferencias en la forma en que las mujeres fueron tratadas en el hospital. Tenían menos probabilidades de ser diagnosticadas con un infarto agudo de miocardio y menos probabilidades de someterse a una angiografía coronaria o intervención coronaria percutánea. Los expertos dicen que una posible razón por la que menos mujeres tienen un ritmo susceptible de tratamiento cuando llegan a los servicios de emergencia puede ser porque menos mujeres que hombres tienden a presentar un paro cardiaco cuando hay otras personas viéndoles: por razones demográficas, hay más mujeres ancianas que viven solas que los hombres, y debido a que los síntomas de un ataque cardiaco --una de las causas más comunes de paro cardiaco-- pueden no ser reconocidos tan rápidamente en las mujeres. El tratamiento hospitalario también parece ser diferente, es un hallazgo que se puede aplicar ahora y que puede ser más fácil de implementar «Las personas pueden ser menos conscientes de que el paro cardiaco puede ocurrir con tanta frecuencia en las mujeres como en los hombres, y las propias mujeres pueden no reconocer la urgencia de sus síntomas -señala Tan-. Las mujeres pueden padecer síntomas de un inminente ataque cardiaco que son menos fáciles de interpretar, como fatiga, desmayos, vómitos y dolor de cuello o mandíbula, mientras que los hombres son más propensos a presentar quejas típicas, como dolor en el pecho». Los investigadores solicitan una serie de medidas para abordar el problema de las diferencias de supervivencia entre hombres y mujeres, que van desde campañas de concienciación pública sobre ataques cardiacos y paros cardiacos en mujeres hasta la reorganización de los sistemas de atención médica para brindar una reanimación más rápida a las mujeres, en particular a aquellas que viven por su cuenta, por ejemplo, mediante dispositivos portátiles que controlan el ritmo cardiaco y la circulación y que pueden enviar alertas a los sistemas de monitorización. Las mujeres pueden padecer síntomas de un inminente ataque cardiaco que son menos fáciles de interpretar, como fatiga, desmayos, vómitos y dolor de cuello o mandíbula, mientras que los hombres son más propensos a presentar quejas típicas, como dolor en el pecho «Dado que los paros cardiacos ocurren con mayor frecuencia fuera del ámbito hospitalario en la población general, es probable que se gane mucho concienciando en la sociedad sobre que el paro cardiaco es tan común en mujeres como en hombres, pero puede tener diferentes síntomas. Dada la breve ventana disponible para salvar la vida de la paciente, cada minuto en esta fase temprana cuenta; la ayuda, aunque solo sea una llamada al número de emergencias, es crucial. Por lo tanto, elevar la concienciación mediante campañas públicas podría tener un gran impacto en la supervivencia de las mujeres. El tratamiento hospitalario también parece ser diferente, es un hallazgo que se puede aplicar ahora y que puede ser más fácil de implementar», concluye.

Si estás sano, puedes comer hasta un huevo al día sin miedo al ictus

Un nuevo estudio de la Universidad del este de Finlandia, publicado en «American Journal of Clinical Nutrition», muestra que una ingesta moderadamente alta de colesterol en la dieta o un consumo de hasta un huevo al día no se asocia con un riesgo elevado de ictus . Los investigadores tampoco encontraron asociación en el caso de los portadores del fenotipo APOE4, que afecta el metabolismo del colesterol y es notablemente común entre la población finlandesa. Los hallazgos de estudios anteriores que abordan la asociación entre el colesterol de la dieta o la ingesta de huevos con el riesgo de accidente cerebrovascular han sido contradictorios. Algunas investigaciones han encontrado una relación entre el alto consumo de colesterol en la dieta y un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, mientras que otros han asociado el consumo de huevos, que son altos en colesterol, con un riesgo reducido de ictus. Para la mayoría de las personas, el colesterol dietético juega un papel muy pequeño en sus niveles de colesterol en sangre. Sin embargo, en los portadores de la apolipoproteína E fenotipo 4 (APOE) 4), que afecta significativamente el metabolismo del colesterol, el efecto es mayor. En Finlandia, la prevalencia de APOE4, que es una variante hereditaria, es excepcionalmente alta, con aproximadamente un tercio de la población. La investigación evaluó los hábitos alimentarios de 1.950 hombres de entre 42 y 60 años sin diagnóstico de referencia de una enfermedad cardiovascular. Los datos del genotipo APOE4 estaban disponibles para 1.015 de los hombres que participaron en el estudio. De ellos, el 32 por ciento eran portadores conocidos. Durante un seguimiento de 21 años, 217 hombres fueron diagnosticados con ictus. El estudio encontró que ni el colesterol ni el consumo de huevos en la dieta estaban asociados con el riesgo de accidente cerebrovascular, ni siquiera en los portadores de APOE4. Los hallazgos sugieren que la ingesta moderada de colesterol o el consumo diario de huevos no están asociados con el riesgo de ictus, incluso en personas que están genéticamente predispuestas a un mayor efecto del colesterol dietético sobre los niveles de colesterol sérico. En cualquier caso, los hallazgos del estudio deben verificarse en una cohorte más grande, así como en personas con una enfermedad cardiovascular preexistente, a quienes actualmente se les recomienda que limiten su consumo de colesterol y huevos.

Descubren un mecanismo que acelera el alzhéimer

Un nuevo mecanismo que acelera el envejecimiento en el cerebro, descubierto por un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Van Andel (EE.UU.), que es responsable de las consecuencias biológicas más devastadoras de la enfermedad de Alzheimer, podría abrir nuevas vías para detectar compuestos diseñados que retrasen o detengan la progresión de la enfermedad, algo que los medicamentos existentes no pueden hacer. Los hallazgos, publicados en «Nature Communications», también unifican tres teorías sobre los orígenes de la enfermedad. «Ahora tenemos una mejor comprensión de los factores moleculares que conducen a la enfermedad de Alzheimer que podemos aprovechar para desarrollar estrategias de prevención y tratamiento», señala Viviane Labrie, autora principal del estudio. «La enfermedad de Alzheimer es un importante problema de salud pública cada vez mayor en todo el mundo. Necesitamos mejores opciones para los pacientes y las necesitamos ya». Los hallazgos se centran en los ‘moduladores de volumen genéticos’, llamados potenciadores, que aumentan o disminuyen la actividad de los genes en función de factores como el envejecimiento y el entorno La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia en todo el mundo. Se estima que 44 millones de personas en todo el mundo padecen alzhéimer. Para el 2050, se espera que esas cifras aumenten 135 millones, debido en parte al envejecimiento de la población mundial. Los hallazgos se centran en los moduladores de volumen genéticos, llamados potenciadores, que aumentan o disminuyen la actividad de los genes en función de factores como el envejecimiento y el entorno. Los investigadores analizaron de manera integral los potenciadores de las células cerebrales de personas en distintas etapas de la enfermedad de Alzheimer y las compararon con las células de personas sanas. Así, encontraron que, en el envejecimiento normal, hay una pérdida progresiva de marcas epigenéticas importantes en los potenciadores. Este desgaste se acelera en los cerebros de las personas con alzhéimer, esencialmente haciendo que sus células cerebrales parezcan más viejas de lo que en realidad son y haciéndolas más vulnerables a la enfermedad. Al mismo tiempo, estos potenciadores activan en exceso una serie de genes involucrados en la patología del Alzheimer en las células cerebrales, lo que estimula la formación de placas y ovillos, y reactiva el ciclo celular en células completamente formadas, una combinación altamente tóxica. La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia en todo el mundo. Se estima que 44 millones de personas en todo el mundo padecen alzhéimer «En los adultos, las células cerebrales normalmente se dividen. Cuando los potenciadores reactivan la división celular, es increíblemente perjudicial –explica Labrie-. Los cambios en el potenciador que encontramos también fomentan el desarrollo de placas, que actúan como gasolina para la propagación de los ovillos tóxicos, propagándolos a través del cerebro como un incendio forestal. En conjunto, estas anomalías en el potenciador que promueven la reactivación de las placas, los ovillos y el ciclo celular parecen estar allanando el camino para la muerte de las células cerebrales en la enfermedad de Alzheimer». El estudio es la primera investigación exhaustiva de potenciadores en las células del cerebro humano y en la enfermedad de Alzheimer, e incluyó un análisis en profundidad de los datos epigenéticos, genéticos, de expresión génica y de proteínas. El equipo planea desarrollar nuevos sistemas experimentales para detectar compuestos que puedan corregir la desregulación en los potenciadores y que tengan potencial como nuevos tratamientos o medidas preventivas.

Bacterias intestinales para combatir la obesidad y el estrés

La microbiota intestinal (la comunidad de microorganismos que habita en el sistema digestivo) juega un papel clave en nuestro organismo: influye en el desarrollo y el funcionamiento de los sistemas inmunitario, endocrino y nervioso. Ahora, un proyecto europeo coordinado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que una microbiota sana contribuye a regular el apetito, el metabolismo de nutrientes como la glucosa, el peso corporal y la inflamación asociada a la obesidad. Demuestra también la influencia de la microbiota en el neurodesarrollo y la respuesta a estrés, que a su vez influye en el futuro riesgo de desarrollar patologías crónicas metabólicas y mentales. El proyecto ha identificado nuevas cepas bacterianas intestinales que podrían dar lugar a una nueva generación de probióticos capaces de combatir de una manera más eficaz las patologías crónicas asociadas a la obesidad y el estrés, como el síndrome metabólico y la diabetes, y la depresión. Los microbios que habitan en el sistema digestivo juegan un papel clave en el organismo, e influye en el funcionamiento de los sistemas inmunitario, endocrino y nervioso. Esta iniciativa ha revelado importantes hallazgos sobre cómo la microbiota intestinal regula el metabolismo de nutrientes y el balance energético en el organismo humano Este proyecto, denominado MyNewGut (Microbiome Influence on Energy Balance and Brain Development Function into Action to Tackle Diet-Related Diseases and Behaviour), ha sido financiado por la Unión Europea con nueve millones de euros y coordinado por la investigadora del CSIC Yolanda Sanz, responsable del grupo de Ecología Microbiana, Nutrición y Salud del Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA), de Valencia. Esta iniciativa ha revelado importantes hallazgos sobre cómo la microbiota intestinal regula el metabolismo de nutrientes y el balance energético en el organismo humano, y sobre cómo la dieta, a través de su influencia en la microbiota, puede contribuir a reducir el riesgo de padecer enfermedades asociadas a la obesidad y al estrés. La microbiata puede ayudar a reducir el desarrollo de la obesidad «En este proyecto hemos identificado las características de la microbiota intestinal que, junto a la dieta, contribuyen al riesgo de desarrollar obesidad y sus comorbilidades, y que nos pueden ayudar a predecirla y así poder establecer estrategias dietéticas preventivas en una fase temprana. En concreto, «en uno de nuestros estudios observamos que una dieta poco saludable redujo la diversidad de la microbiota e incrementó la abundancia de proteobacterias (enterobacterias), potencialmente inflamatorias, en niños que inicialmente tenían un peso normal y que durante el período de estudio (4 años) acabaron desarrollando sobrepeso. Por el contrario, en niños que mantuvieron un peso normal se observaron reducciones de este grupo de bacterias», explica Sanz. Una microbiota sana ayuda a controlar la ingesta En otro estudio de intervención se ha transferido la microbiota de donantes sanos a individuos con síndrome metabólico, mediante un trasplante fecal. Así se ha demostrado que una microbiota sana aumenta la expresión del receptor de dopamina del cerebro, aumentando el control del apetito y reduciendo la ingesta. «Los hallazgos muestran por primera vez en humanos que la microbiota intestinal influye favorablemente en el control del balance energético y así mejora la salud metabólica, regulando el eje intestino-cerebro», explica la profesora Sanz. «Los hallazgos muestran por primera vez en humanos que la microbiota intestinal influye favorablemente en el control del balance energético y así mejora la salud metabólica, regulando el eje intestino-cerebro Función de la microbiota en la comunicación entre el intestino y el cerebro por vías endocrinas y neurales, que regulan el apetito y el metabolismo de glucosa, y por vías inmunológicas que regulan la inflamación asociada a la obesidad y el estrés crónico El equipo de MyNewGut también ha investigado tanto los efectos de la cantidad de proteínas en la dieta como del tipo de proteínas (de origen animal como la caseína o vegetal como las proteínas de soja), en voluntarios con sobrepeso. «Aunque las dietas ricas en proteínas son a menudo efectivas para perder peso, el aumento de la ingesta de proteínas también incrementa la proporción de productos proteicos que alcanzan el intestino grueso y son metabolizados por la microbiota del colon, generando compuestos tóxicos», detalla Sanz. «Nuestro estudio demuestra, por primera vez, que no solo la cantidad de proteína de la dieta es importante, sino también su calidad, y que esto da lugar a la producción de un mayor o menor número de metabolitos tóxicos para el riñón fruto de la actividad de nuestra microbiota. Esto debería tenerse en cuenta en las futuras recomendaciones sobre las dietas altas en proteínas, sobre todo cuando se mantienen de forma prolongada», añade la investigadora. La influencia del parto y los antibióticos en la respuesta al estrés Los miembros del consorcio MyNewGut también han investigador cómo la microbiota intestinal que está afectada por variables ambientales, derivadas del estilo de vida, como el tipo de parto, pueden influir en la respuesta al estrés. En humanos han demostrado que adultos jóvenes nacidos por cesárea tienen una respuesta al estrés exagerada en comparación con la de jóvenes nacidos por parto vaginal. Además, han demostrado que el uso de antibióticos en los primeros días de vida, en niños nacidos por cesárea, tiene conjuntamente un impacto negativo en el neurodesarrollo. Esto es importante, dada la relación entre el estrés y un mayor riesgo de sufrir enfermedades mentales (como la depresión) y metabólicas (como las patologías cardiovasculares), especialmente teniendo en cuenta que el número de partos por cesárea está aumentando en todo el mundo «Esto es importante, dada la relación e ntre el estrés y un mayor riesgo de sufrir enfermedades mentales (como la depresión) y metabólicas (como las patologías cardiovasculares), especialmente teniendo en cuenta que el número de partos por cesárea está aumentando en todo el mundo», añade. En la UE el porcentaje de partos por cesárea excede el 30%, mientas que la OMS recomienda que no se supere el 12%. En modelos experimentales, también han demostrado que la microbiota es responsable de la depresión asociada a la obesidad, y que su modulación (por ejemplo, con probióticos o antibióticos) mejora las alteraciones del estado de ánimo. «En base a todos estos estudios, el equipo del IATA-CSIC ha generado un biobanco de bacterias intestinales humanas, que constituye un valioso material biológico, que podrá ser explotado para combatir la obesidad y las complicaciones metabólicas y mentales asociadas y para otras futuras aplicaciones en nutrición y en la práctica clínica», concluye Sanz. Algunas de estas bacterias demuestran regular vías endocrinas, neurales e inmunológicas claves (representadas en la figura) y son el origen de nuevas patentes.

El truco que conseguirá que tu hijo duerma mejor en solo una semana

El sueño en los adolescentes puede mejorar en solo una semana limitando su exposición nocturna a pantallas que emiten luz en teléfonos, tabletas y ordenadores, según los hallazgos que se presentarán en Lyon (Francia), en la reunión anual de la Sociedad Europea de Endocrinología, ECE 2019. El estudio indica que, al reducir su exposición a los dispositivos emisores de luz azul en la noche, mejora la calidad del sueño en los adolescentes y se reducen los síntomas de fatiga, la falta de concentración y mal humor, después de solo una semana. Estudios recientes han indicado que la exposición a demasiada luz nocturna, especialmente la luz azul emitida por las pantallas de los teléfonos inteligentes, tabletas y ordenadores, puede afectar al reloj del cerebro y la producción de la hormona del sueño melatonina, lo que resulta en una interrupción del tiempo y la calidad del sueño. La falta de sueño no solo causa síntomas inmediatos de cansancio y poca concentración, sino que también puede elevar el riesgo de problemas de salud más graves a largo plazo, como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiacas. Otros trabajos han sugerido que la falta de sueño relacionada con el tiempo frente a las pantallas puede afectar más a los niños y adolescentes que a los adultos, pero ningún análisis ha investigado completamente cómo la exposición en la vida real afecta al sueño en los adolescentes en el hogar y si se puede revertir. En este estudio de colaboración entre el Instituto Holandés de Neurociencias, «Amsterdam UMC» y el Instituto Nacional Holandés de Salud Pública y Medio Ambiente, los investigadores estudiaron los efectos de la exposición a la luz azul en los adolescentes en el hogar. Aquellos que pasaron más de 4 horas al día frente a una pantalla se fueron a dormir y despertaron un promedio de 30 minutos más tarde y experimentaron más síntomas de pérdida de sueño que aquellos que registraron menos de 1 hora diaria de tiempo de exposición a las pantallas. El equipo realizó un ensayo controlado aleatorio para evaluar los efectos del bloqueo de la luz azul con gafas y la no exposición a las pantallas durante la noche en el patrón de sueño de 25 usuarios frecuentes. Tanto el bloqueo de la luz azul con gafas como la abstinencia de pantallas dieron lugar al comienzo del sueño y al despertar 20 minutos antes, y a una reducción de los síntomas de pérdida de sueño en los participantes, después de solo una semana. «Los adolescentes pasan cada vez más tiempo en dispositivos con pantallas y las quejas de sueño son frecuentes en este grupo de edad. Aquí mostramos muy sencillamente que estas quejas de sueño pueden revertirse fácilmente al minimizar el uso nocturno de la pantalla o la exposición a la luz azul. Según nuestros datos, es probable que las quejas y el retraso en el sueño de los adolescentes estén mediados, al menos en parte, por la luz azul de las pantallas», explica el doctor Dirk Jan Stenvers, del Departamento de Endocrinología y Metabolismo de la UMC de Ámsterdam. El doctor Stenvers y sus colegas ahora están interesados en si la relación entre la reducción del tiempo frente a la pantalla y la mejora del sueño tiene efectos a largo plazo y si los adultos pueden beneficiarse también. «Los trastornos del sueño comienzan con síntomas menores de cansancio y poca concentración, pero a largo plazo sabemos que la pérdida de sueño se vincula con un mayor riesgo de obesidad, diabetes y enfermedad cardiaca. Si podemos introducir medidas sencillas ahora para hacer frente a este problema, podemos evitar mayores problemas de salud en los próximos años», concluye el doctor Stenvers.

La mala nutrición hace que millones de europeos tengan un mayor riesgo de trastornos digestivos

Las malas elecciones alimenticias, que incluyen una alta ingesta de alimentos ultra procesados y grasas trans, ponen a millones de europeos en un mayor riesgo de padecer una variedad de enfermedades digestivas crónicas, como tumores digestivos y trastornos relacionados con el trigo y trastornos del funcionamiento gastrointestinal, así como obesidad, según muestra el informe 'Nutrición y enfermedades crónicas del digestivo', que ha hecho público la United European Gastroenterology (UEG) y que han respaldado por 11 asociaciones médicas, organizaciones de pacientes y ONG. El documento recoge la opinión de expertos líderes en los campos de nutrición, cánceres digestivos, enfermedades hepáticas, trastornos funcionales gastrointestinales y pediatría. El informe describe cómo los alimentos ultraprocesados, que suelen ser altos en grasa, azúcar y sal agregados, ahora contribuyen con frecuencia a la mitad de la ingesta energética europea moderna y, en algunos países, más del 75 por ciento de la ingesta energética media. El consumo de alimentos ultraprocesados -refrescos, dulces, patatas fritas y comidas preparadas congeladas- se ha incrementado dramáticamente en las últimas décadas. Los estudios han demostrado que el consumo de alimentos ultraprocesados está vinculado con un mayor riesgo de cáncer y sugiere que la ingesta cada vez mayor de estos tipos de alimentos puede estar impulsando la creciente carga del cáncer. Alimentos ultraprocesados, que suelen ser altos en grasa, azúcar y sal agregados, ahora contribuyen con frecuencia a la mitad de la ingesta energética europea moderna Así, por ejemplo, un aumento del 10% en la proporción de alimentos ultraprocesados en la dieta, está relacionado con un incremento del riesgo de cualquier tipo de cáncer del 12%. Además del aumento del riesgo de enfermedades crónicas, el alto consumo de estos alimentos también eleva la prevalencia de la obesidad. De manera alarmante, más de la mitad (52% ) de la población de la Unión Europea de 18 años y más tiene sobrepeso u obesidad y se estima que uno de cada tres niños en edad escolar en Europa tiene sobrepeso. «Las dietas y los estilos de vida saludables y equilibrados pueden ayudar a prevenir las enfermedades digestivas crónicas, pero la dificultad a la que nos enfrentamos es garantizar que nuestros ciudadanos tomen las decisiones correctas al seguir estos estilos de vida», explica el profesor Markus Peck, del Klinikum Klagenfurt am Wörthersee (Austria). El informe hace una serie de recomendaciones para reducir el riesgo y el impacto de las enfermedades digestivas crónicas, que incluyen tomar menos del 10 por ciento (<50 gramos), pero, a poder ser, el 5 por ciento, de la ingesta total de energía diaria de azúcar. Una ingesta de menos del 10 por ciento de grasas saturadas y de menos del 1 por ciento del consumo diario total de energía de las grasas trans, así como menos de 5 gramos de sal por día. Además del aumento del riesgo de enfermedades crónicas, el alto consumo de estos alimentos también eleva la prevalencia de la obesidad Si queremos combatir la creciente prevalencia de personas con sobrepeso, obesas e insalubres en Europa, y la carga de salud y la pérdida de vidas que esto conlleva, debemos actuar ahora «Necesitamos que la Comisión Europea y los gobiernos nacionales actúen ahora sobre iniciativas para cambiar la forma en que compramos y consumimos alimentos -afirma Peck-. Nuestro objetivo debería ser lograr una transformación a nivel europeo hacia dietas saludables para 2050. Esto requeriría que el consumo de frutas, verduras, nueces y legumbres se duplique, y la ingesta de alimentos como la carne roja y el azúcar se reduzca en más de 50 por ciento en los próximos 30 años». «Si queremos combatir la creciente prevalencia de personas con sobrepeso, obesas e insalubres en Europa, y la carga de salud y la pérdida de vidas que esto conlleva, debemos actuar ahora», concluye.
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