Sucesos | Colombia

Asesinan a un español en Colombia para robarle el teléfono móvil

Actualizado el 03/08/2012 06:24                Compartir

Le mataron de dos disparos para robarle un teléfono móvil. Antonio Gómez, de 60 años, murió ayer antes de llegar al hospital. Vivía desde hace tres años en la urbanización Bello Mar de Puerto Colombia, un pueblo cercano a Barranquilla, al noroeste del país.
Según han confirmado testigos a los medios locales, Gómez se encontraba en la puerta de su casa, un modesto chalé de dos plantas, cuando un motociclista y un chico joven que llevaba de pasajero se acercaron para arrebatarle el móvil. Tal vez porque se resistió, le dispararon. El español permaneció varios minutos tirado en la acera hasta que los vecinos lo condujeron a un centro médico, donde ya ingresó cadáver.
Gómez, al que los vecinos describieron como una persona "normal", había contraído matrimonio con una colombiana en el 2011.
El caso del ciudadano español no es aislado. El robo de teléfonos con violencia se ha convertido en una verdadera pesadilla para las autoridades, La muerte en Bogotá, hace unas semanas, de un joven abogado que iba a estudiar a Harvard, provocó una ola de miedo e indignación en la población, preocupada por la crueldad de los delincuentes y el nulo valor que le dan a la vida.

Dos millones de aparatos sustraídos

Los hechos provocaron que el propio presidente del Gobierno, Juan Manuel Santos, haya impulsado una estrategia para acabar con un delito que incide en la alta percepción de inseguridad que marcan las encuestas, en la que colaboran las empresas operadoras.
"Estamos haciendo una llamada a la comunidad para que tomen conciencia de no comprar celulares (móviles) robados", ha atendido a ELMUNDO.es el director de la Policía Nacional, general Roberto León. "Hemos creado grupos de élite de investigación, dispuestos para que capturen a 17 organizaciones criminales que están dedicadas al hurto de celulares".
Sólo en Bogotá y en los primeros meses del año, los agentes han detenido a 1.362 personas dedicadas a ese delito pero enseguida son puestos en libertad porque la legislación es muy laxa. No sólo roban cada año cantidades que sobrepasan los dos millones de aparatos para venderlos en Colombia, también para entregarlos a traficantes de naciones vecinas.
"Es un delito trasnacional. Trabajamos para sensibilizar a las policías hermanas con el fin de que haya un complemento para contrarrestar esta modalidad delictiva", ha señalado el coronel de la Policía Metropolitana, Mariano Botero. "Estamos hablando con los operadores de celulares para buscar alternativas que permitan tener efectividad frente a los criminales, que exista, por ejemplo, la diferencia entre celular hurtado y celular perdido".
Por un móvil de alta gama que en el mercado se venden por alrededor de 300 y 500 euros, el ladrón recibe 40 euros. "Los delincuentes abren las bandas y si el teléfono no se daña, funciona, borran todo y queda como un celular nuevo que puede operar con cualquier tarjeta", explica a este diario el citado coronel. "Si se daña, se quedan para celu-partes. Lo que te roban aquí lo puedes encontrar en otro país. Por eso le pedimos a la gente que no compre celulares usados porque detrás puede haber una tragedia", agrega el coronel.

Ahora en portada
Noticias Mallorca