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El Govern firma en Glasgow el Pacto Euromediterráneo para la Mitigación y la Adaptación al Cambio Climático

El Govern firma en Glasgow el Pacto Euromediterráneo para la Mitigación y la Adaptación al Cambio Climático

Actualizado el 08/11/2021 13:26                Compartir

El vicepresidente del Govern y conseller de Transición Energética, Sectores Productivos y Memoria Democrática, Juan Pedro Yllanes, junto con Agnès Langevine, vicepresidenta de la Región de Occitania, responsable del Clima, del Pacto Verde y de la Vivienda Sostenible; Teresa Jordà, consejera de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural del Gobierno de la Generalitat de Cataluña, y Mireia Boya Busquet, responsable de Proyectos de Medio Ambiente, Clima y Energía de la Eurorregión Pirineos Mediterráneo (EPM), han presentado y firmado este lunes el Pacto Euromediterráneo de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático de la Eurorregión.

Con la firma de este Pacto Euromediterráneo para la Mitigación y la Adaptación al Cambio Climático, los territorios que forman parte de la EPM, entre los que se encuentran las Illes Balears, adquieren el compromiso, en el marco de sus competencias, de promover las actuaciones propuestas para aumentar su resiliencia y hacer frente a la emergencia climática global.

El vicepresidente del Govern, Juan Pedro Yllanes, ha destacado que «los archipiélagos como las Balears somos un territorio especialmente vulnerable a las consecuencias que ya estamos empezando a notar. Nuestra geografía, expresada a través de la insularidad, nos expone a más y mayores efectos que a otras zonas no les afectan». Además, ha explicado que «científicos y expertos nos han alertado durante décadas de la aceleración del cambio climático y, más recientemente, de la posibilidad de llegar a un punto de no retorno y es por eso que la preocupación por el cambio climático y ambiental y los riesgos implicados es especialmente evidente en el Mediterráneo». «La necesidad de que las regiones actúen de forma conjunta para el reto de la lucha contra el cambio climático es vital puesto que estas regiones comparten una ubicación especialmente vulnerable cómo es el Mediterráneo occidental. Las acciones conjuntas como las que presentamos hoy aseguran que se puedan cumplir los compromisos europeos y mundiales de reducción de emisiones».

El vicepresidente ha transmitido que desde el Govern de les Illes Balears se está haciendo un esfuerzo necesario para adaptarse al cambio climático, y ha recordado que se han ido tomando medidas como la aprobación de la Ley de Transición Energética y Cambio Climático, pionera en todo el Estado, la declaración de emergencia climática en las Illes Balears por parte de las instituciones, la puesta en marcha por primera vez de una línea de ayudas para entidades locales destinadas exclusivamente a hacer frente a los efectos del cambio climático y la creación de un plan piloto en una de las zonas costeras de la isla de Mallorca como es Cala Millor.

En este sentido, el Pacto Euromediterráneo para la Mitigación y la Adaptación al Cambio Climático ha acordado:

1. Desarrollar nuevos modelos de gestión que atenúen el impacto humano, reduzcan la exposición al cambio climático y mejoren la sostenibilidad del litoral de la EPM. Hay que promover nuevos modelos de desarrollo económico, más centrados en las personas y en la calidad de los servicios, y que rehúyan la masificación turística y recuperen espacios degradados.

2. Planificar urgentemente medidas de adaptación a los efectos del cambio climático en las zonas costeras, priorizar actuaciones para hacerlas más resilientes a los impactos (especialmente, la subida del nivel del mar, la intensificación en la frecuencia y magnitud de los temporales que provoca un mayor impacto de estos en los sistemas naturales y las infraestructuras de las zonas costeras, las sequías recurrentes y extremas y la escasez de agua) y desarrollar políticas sectoriales, especialmente del sector turístico, las infraestructuras y la agricultura, en relación con la adaptación al cambio climático.

3. Intensificar la preservación y la restauración de los ecosistemas, protegiendo las especies y zonas amenazadas y recuperando las dinámicas naturales. Las soluciones basadas en la naturaleza son una oportunidad para mejorar las zonas costeras y se priorizarán a aquellas de carácter artificial para revertir el antropización del litoral, especialmente en las zonas más expuestas a los riesgos climáticos o más cercanas a espacios naturales, con el objetivo de recuperar la dinámica de los ecosistemas litorales.

4. Apostar por una gestión ecosistémica y adaptativa de los espacios litorales y marinos, aumentando la superficie de las reservas marinas, regulando las actividades de ocio, haciendo más sostenibles la pesca y la acuicultura y velando por la buena integración de los parques eólicos marinos. Los espacios deltaicos y de humedales son especialmente sensibles al cambio climático y hay que asegurar su protección y conservación.

5. Actuar sobre la gestión de los recursos hídricos, centrando los esfuerzos en el ahorro de agua, su gestión sostenible, así como la mejora de su calidad.

6. Acompañar, técnica y presupuestariamente, las producciones agrícolas, haliéuticas, acuícolas y forestales locales en su adaptación necesaria al cambio climático. Hay que apoyar a los agricultores, ganaderos, pescadores, silvicultores y al conjunto de la cadena de producción alimentaria y de la silvicultura en la transformación de sus prácticas para orientarse hacia prácticas sostenibles, justas, solidarias y respetuosas con el medio ambiente.

7. Aprobar planes de acción específicos y vinculantes de reducción de las emisiones. El objetivo de reducción del 55 % de las emisiones de aquí a 2030 aprobado por la Unión Europea se tiene que concretar en acciones específicas, presupuestadas y calendarizadas para los diferentes sectores económicos. Las leyes climáticas aprobadas en cada territorio se tienen que desarrollar reglamentariamente e implementar urgentemente.

8. Apostar por la producción distribuida de energías renovables y apoyar las acciones ciudadanas de producción y consumo de energías renovables locales. Hay que favorecer normativa y presupuestariamente una transición justa para los ciudadanos, disminuyendo también el consumo energético, principalmente de los edificios, gracias a la digitalización y la innovación.

9. Transformar la gobernanza incorporando al conjunto de la sociedad y con el mejor conocimiento científico disponible. La búsqueda y la divulgación del conocimiento son pilares básicos de una sociedad informada, participativa y con capacidad de decisión. Hay que impulsar la creación de asambleas ciudadanas por el clima como una herramienta complementaria a la toma de decisiones institucional.

10. Reforzar la producción de conocimientos, las redes eurorregionales de búsqueda y la sensibilización del público por la biodiversidad y la adaptación al cambio climático de los espacios litorales y marinos de la EPM. La educación ambiental es una prioridad por un cambio de modelo en el actual contexto de emergencia climática.

11. Hacer un llamamiento a las instituciones públicas y a las empresas privadas porque cada una, desde su competencia y en su ámbito de actuación, trabaje conjuntamente para afrontar los efectos del cambio climático en las zonas costeras de la EPM. Los acuerdos voluntarios de reducción de emisiones tienen que dejar paso a los compromisos obligatorios.


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