Economía
El Govern presenta un plan pionero de rotación de cultivos para garantizar la viabilidad del sector de la patata en las Illes Balears

El Govern presenta un plan pionero de rotación de cultivos para garantizar la viabilidad del sector de la patata en las Illes Balears

Actualizado el 30/03/2026 17:03                Compartir

La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha presentado este lunes un plan de rotación de cultivos de la patata, una iniciativa estratégica destinada a garantizar la viabilidad futura del sector en las Illes Balears mediante un cambio de modelo productivo orientado a la sostenibilidad, la eficiencia y la resiliencia de las explotaciones.

El plan prevé una inversión pública superior a los 7 millones de euros para el conjunto de los 4 años de aplicación. Esta cantidad corresponde al coste subvencionable por hectárea, que asumirá íntegramente el Govern para facilitar su implantación.

El documento se ha dado a conocer en rueda de prensa y, posteriormente, se ha celebrado la Mesa de la Patata, en la que han participado organizaciones agrarias, cooperativas y productores, con el objetivo de compartir el contenido de la propuesta y favorecer su implantación en el sector.

El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha destacado que esta iniciativa «supone un paso decisivo para asegurar el futuro del cultivo de la patata en las Illes Balears» y ha remarcado que «el Govern aporta soluciones reales, rigurosas y trabajadas ante un problema estructural del sector».

«Estamos afrontando un reto que condiciona directamente la continuidad del cultivo. Con este plan damos una respuesta basada en el conocimiento técnico y con una visión clara de futuro: garantizar explotaciones viables, sostenibles y adaptadas a las nuevas exigencias», ha afirmado.

Asimismo, ha subrayado que «las transformaciones del sector deben construirse conjuntamente con los payeses» y ha reiterado el compromiso del Govern de acompañar al sector en este proceso con apoyo técnico y medidas específicas, y de asumir el esfuerzo económico que implica implantarlo.

Por su parte, el director general de Agricultura, Fernando Fernández, ha explicado que el plan se basa en la implantación de un sistema de rotación de cultivos de cuatro años adaptado a las condiciones agronómicas de las Illes Balears, con el objetivo de actuar directamente sobre Globodera pallida, el principal factor limitante del cultivo de la patata en la actualidad.

«El cultivo de la patata no puede mantenerse de manera continuada sobre las mismas parcelas sin un sistema de rotación adecuado. Este plan actúa sobre el origen del problema y permite garantizar su viabilidad a medio y largo plazo», ha señalado.

«Se trata de un planteamiento técnico que actúa sobre el origen del problema. A través de la rotación y del uso de cultivos trampa conseguimos reducir de forma progresiva las poblaciones de nematodos en el suelo, mejorar su estructura y reducir la dependencia de insumos», ha añadido.

Fernández ha detallado que el sistema incorpora el uso de Solanum sisymbriifolium como cultivo trampa capaz de inducir la eclosión de los nematodos sin permitir su reproducción, lo que provoca una reducción acumulativa de la plaga.

«El efecto es progresivo y sostenido en el tiempo. Tras varios ciclos de aplicación, las reducciones pueden superar el 60 o el 70 %, lo que permite avanzar hacia un modelo más equilibrado y con menor presión fitosanitaria», ha indicado.

El plan establece estrategias diferenciadas en función del nivel de infestación de las parcelas —bajo, medio y alto—, e integra medidas complementarias como la solarización natural, el control agronómico y un sistema de seguimiento basado en análisis periódicos de suelo y criterios de gestión integrada de plagas. En este sentido, los estudios técnicos indican que a partir de determinados umbrales de presencia de nematodos se producen pérdidas graves de rentabilidad, lo que refuerza la necesidad de actuar de manera estructural.

Además, la iniciativa responde a un contexto en el que las soluciones químicas disponibles han sido progresivamente limitadas por la normativa europea y ya no ofrecen una respuesta eficaz y sostenida en el tiempo, lo que hace necesario avanzar hacia modelos basados en el manejo agronómico del suelo.

Un modelo financiado para garantizar la viabilidad del cultivo

Desde el punto de vista económico, el plan implica un esfuerzo relevante para las explotaciones agrarias, tanto por los costes directos de implantación de la rotación como por la reducción de ingresos en determinados ciclos productivos.

Sobre la base de la evaluación técnica realizada, el coste medio estimado del programa se sitúa en torno a los 7.820 euros por hectárea en un periodo de cuatro años, lo que equivale a aproximadamente 1.955 euros por hectárea y año en costes directos asociados a la aplicación de las medidas previstas.

A este importe se añade el impacto derivado de la pérdida de margen durante los años en los que no se cultiva patata o se introducen cultivos alternativos, lo que eleva el impacto económico total hasta los 2.738 euros por hectárea y año.

Este impacto varía en función del nivel de infestación de las parcelas y de la intensidad de las medidas aplicadas, y es superior en aquellas explotaciones con niveles más elevados de presencia de la plaga.

En este contexto, el Govern asumirá el 100 % del coste subvencionable del plan mediante un sistema de ayudas, con el objetivo de garantizar que las explotaciones puedan afrontar esta transición sin comprometer su viabilidad económica.

De acuerdo con las estimaciones realizadas y la superficie potencial de aplicación, la inversión pública necesaria para el despliegue del plan supera los 7 millones de euros en cuatro años.

En este sentido, Simonet ha señalado que «no actuar tiene un coste mucho mayor para el sector» y ha insistido en que «este plan permite pasar de un escenario de riesgo a un escenario de oportunidad, con el compromiso claro del Govern de asumir el esfuerzo que supone esta transformación».

Producción de patata en 2025

Según los datos disponibles, la superficie y producción de patata en las Illes Balears se ha mantenido en los últimos años en torno a las 900 hectáreas, con variaciones en función de las campañas.

En 2025, la superficie total cultivada alcanzó las 900 hectáreas, con una producción global de 35.191 toneladas. Por tipologías, la patata extratemprana ocupó 617 hectáreas y generó 24.579 toneladas; la patata temprana se cultivó en 187 hectáreas, con una producción de 8.263 toneladas, y la patata tardía sumó 96 hectáreas y 2.349 toneladas.

Estos datos ponen de manifiesto el peso estratégico del cultivo en el sector agrario balear y refuerzan la necesidad de impulsar medidas que garanticen su sostenibilidad y viabilidad a medio y largo plazo.


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