Economía

El Estado gana más con los hoteles de Mallorca que los 65.000 empleados que trabajan en ellos

Actualizado el 04/09/2012 07:51                Compartir

Aunque el Gobierno trata de ordeñar más la vaca con impuestos recrecidos y nuevos tributos, la vaca ya da mucha leche. Tanta que se basta para alimentar sola 65.000 estómagos con nómina mensual y aún le queda para sostener servicios y despilfarros públicos con nada menos que 1.899 millones de euros en impuestos y cotizaciones a la Seguridad al año. De hecho, la vaca es más nutritiva para el Estado que para los trabajadores que la alimentan: en impuestos se le van a los hoteleros más dinero del que dedican al año a pagar a su plantilla de 65.000 almas. Que ya es teta generosa. Sobre todo en los dos últimos años, en los que el llenazo turístico es lo único que aleja a administraciones tan deficitarias como el Govern balear de la quiebra. Los datos de la propia Federación Hotelera de Mallorca hablan de forma elocuente de la buena marcha del negocio: en 2011, cuando se vivió en la isla la mejor temporada de la última década en términos de ocupación, que propició un crecimiento del PIB turístico impensable en plena crisis (6,4%), los hoteles de la isla generaron una facturación de 9.090 millones de euros. Suficientes para fichar exactamente 101 veces a ese Ronaldo que ahora está triste.
La mayoría de ese dinero fue a parar a la caja de los propios hoteles, que se embolsaron 5.644 millones, cifra gruesa que se completó con el negocio generado entre los proveedores hoteleros (otros 2.271 millones) y el provocado por el consumo de los propios empleados de los hoteles (otros 1.175 millones). En total, 9.090 millones entraron en caja, lo que no quiere decir que se convirtieran beneficios. Ni mucho menos. Antes de llegar al lucro hay que pagar gastos, impuestos, deudas y plantilla, empezando por lo más único igual de inexorable que la muerte: Hacienda.
Los datos dejan clara su voracidad, que convirtió en ingreso público exactamente 1.899 de los millones de euros facturados por los hoteles. Muchísimos. Más que nunca, en realidad: los hoteleros le entregaron en 2011 a las arcas públicas 274 millones de euros más que en 2010. Ese salto casi olímpico (un 17% de incremento de recaudación en un año) fue posible gracias al primer "sablazo" del IVA, como definió Mariano Rajoy en 2010 la subida por parte del Gobierno Zapatero del impuesto a los hoteleros del 7% al 8%. Ahora el sablazo del propio Rajoy, el doble de afilado que el primero, volverá a hacer caja con el trabajo de los 65.000 empleados de los hoteles y con la inversión de sus dueños: el IVA para ellos acaba de subir del 8% al 10%. De ahí la queja hotelera. Y de ahí el frotar de manos de los gestores de Hacienda, que saben que de los 1.899 millones que se embolsaron con el negocio hotelero mallorquín en 2011 mallorquín, 710 millones fueron solo en IVA. A esa suma se unieron los pagos del impuesto sobre la renta (301 millones de IRPF), 555 millones en cotizaciones sociales y otros 170 en Seguridad Social de los trabajadores. La cifra se redondea con el impuesto sobre los beneficios de los grupos hoteleros, que pagaron 162 millones en impuestos de sociedades en 2011. ¿Cuánto ganan los hoteleros?
La caja pública ganó de hecho más con el negocio hotelero que los 65.000 trabajadores de los hoteles y sus empresas proveedoras: 1.899 millones frente a 1.829 que se fueron en sueldos brutos. En total, entre impuestos y sueldos, se fueron 3.728 millones facturados. Aunque aún quedó mucho después de pagar nóminas e impuestos. Concretamente, 5.362 millones. Muchos también. ¿Todo beneficio? No, aunque buena parte, sí: lo que queda después de pagar otros costes (desde los gastos de mantenimiento a las obras de mejora), llenar las despensas, pagar todas las facturas y amortizar deudas pendientes. ¿Cuánto ganan? De eso, la Federación Hotelera no da datos.

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