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El Govern aprueba el primer Plan de Acción para la Conservación de Tiburones y Rayas en las Illes Balears

El Govern aprueba el primer Plan de Acción para la Conservación de Tiburones y Rayas en las Illes Balears

Actualizado el 12/02/2026 15:21                Compartir

El Govern, a través de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, ha aprobado el Plan de Acción para la Conservación de los Elasmobranquios en las Illes Balears, que hoy se ha publicado en el Boletín Oficial de las Illes Balears (BOIB). Se trata de una propuesta pionera en materia de conservación marina, tanto a escala estatal como en el ámbito mediterráneo, que establece un marco de actuación específico para mejorar el estado de conservación de los tiburones y las rayas en las aguas de las Illes Balears.

Este Plan se enmarca en el compromiso firme del Govern con la protección del mar balear y se integra en una estrategia global de conservación marina, alineada con la normativa autonómica y estatal y con los objetivos europeos de preservación de la biodiversidad. En este sentido, el Plan constituye una pieza clave dentro de la hoja de ruta de la Conselleria para impulsar un modelo de gestión marina más sostenible, basado en el conocimiento científico y la colaboración con los sectores implicados.

El director general de Pesca, Antoni M. Grau, ha destacado que «este Plan representa un paso decisivo para avanzar en la protección efectiva del mar balear, que combina conservación y actividad pesquera responsable». «Las Illes Balears vuelven a situarse a la vanguardia de las políticas marinas, con una herramienta rigurosa, útil y ambiciosa, construida con la participación del sector y de la comunidad científica», ha añadido.

Los elasmobranquios —tiburones y rayas— ocupan habitualmente el vértice de las cadenas tróficas y desempeñan un papel fundamental en el equilibrio y el funcionamiento de los ecosistemas marinos. Su declive puede generar graves consecuencias ecológicas, con efectos en cascada sobre otras especies y sobre los hábitats. Según datos recogidos en el Libro rojo de los peces de las Illes Balears, de las 56 especies de elasmobranquios registradas, 34 están amenazadas y 17 se encuentran en peligro crítico o ya se han extinguido a escala regional.

La directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha señalado que «la conservación de los tiburones y las rayas no es solo una cuestión de protección de especies, sino una apuesta por la salud de los ecosistemas marinos y por el futuro de nuestro patrimonio natural». Torres también ha subrayado que «el mar balear sigue siendo un espacio con una riqueza biológica excepcional dentro del Mediterráneo occidental, y es responsabilidad de todos preservarlo con herramientas como este Plan».

Seis líneas de acción y dieciséis actividades concretas

El Plan de Acción se articula en seis líneas estratégicas que permiten abordar la conservación de los elasmobranquios de manera integral y coordinada. En concreto, el documento contempla: llevar a cabo actuaciones en materia de información y difusión, con el objetivo de dar a conocer la importancia de los tiburones y las rayas y mejorar la capacidad de identificación de especies protegidas; reforzar el seguimiento y la recopilación de datos para unificar y centralizar la información disponible; adoptar medidas de mitigación para reducir las capturas accidentales y promover protocolos claros de manipulación y liberación segura; llevar a cabo acciones de conservación que incluyen tanto medidas de gestión pesquera como actuaciones de refuerzo poblacional; emprender iniciativas de investigación e innovación impulsadas a través del Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera (IRFAP), y realizar actuaciones de vigilancia y cumplimiento normativo para perfeccionar el control, la coordinación administrativa y la protección efectiva de las especies vulnerables.

Estas líneas de acción se desarrollan mediante medidas concretas previstas a corto, medio y largo plazo. Entre las actuaciones inmediatas destacan la actualización de guías de identificación de especies protegidas, el impulso de un protocolo específico ante capturas accidentales y el desarrollo de estudios científicos sobre supervivencia y biodiversidad genética.

A medio plazo, el Plan prevé llevar a cabo campañas de sensibilización y estudios de evolución poblacional, revisar los criterios para establecer tallas mínimas de captura basadas en parámetros biológicos y identificar zonas litorales de reproducción y concentración de juveniles. A largo plazo, se incluyen medidas para impulsar incentivos a los pescadores que liberen ejemplares de especies protegidas y para realizar proyectos de refuerzo poblacional y reintroducción, en colaboración con otras administraciones y entidades.

Un grupo de expertos para garantizar la participación y la coordinación

La Orden publicada hoy también consolida el Grupo de Expertos en Tiburones y Rayas, adscrito a la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, como órgano colegiado de carácter consultivo. Este grupo estará formado por representantes de diferentes administraciones, instituciones científicas, entidades conservacionistas y, de manera destacada, del sector pesquero profesional y recreativo.

Antoni M. Grau ha puesto en valor esta estructura participativa: «la presencia del sector pesquero es imprescindible para que las medidas sean aplicables y efectivas. Este Plan no se entiende sin cooperación y corresponsabilidad».

En la misma línea, Anna Torres ha insistido en que «el Plan está pensado para sumar esfuerzos e implicar activamente a la ciudadanía, las entidades y los sectores vinculados al mar. La conservación marina solo es posible si se realiza desde el consenso y la colaboración».

Compromiso del Govern con la conservación marina

La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha remarcado que este Plan refuerza el compromiso del Govern con una gestión moderna, científica y responsable del mar balear. La experiencia acumulada en los últimos años demuestra que la recuperación de algunas especies es posible: en un contexto de reducción de la presión pesquera, se han registrado aumentos relevantes de capturas y observaciones de algunas especies de rayas, lo que evidencia que las medidas de gestión pueden tener un impacto positivo.

Así, el Plan de Acción para la Conservación de los Elasmobranquios es un nuevo paso para avanzar hacia un mar balear más protegido, con herramientas de gobernanza sólidas que permitan garantizar la conservación de la biodiversidad y la sostenibilidad de los recursos marinos a largo plazo.


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