Sucesos

14 escoceses borrachos fuerzan un aterrizaje de emergencia en Francia

Actualizado el 19/09/2013 14:32                Compartir

El piloto de Ryanair cumplió su amenaza y el avión, tras haber partido de la ciudad escocesa de Glasgow a las 20 horas, aterrizó en el norte de Francia en el ecuador de su viaje, según una información recogida por Noudiari de Le Figaro.

Fue la policía francesa la que les informó no sólo de que no se encontraban en Ibiza, sino de que no irían a la isla al menos en el avión de Ryanair, que partió a las 23.45 con el resto del pasaje.

Las autoridades francesas les retuvieron hasta las 2 de la madrugada, una vez que se les había pasado el colocón, y los escoltaron hasta la estación de Beauvais, donde les dejaron libre a bordo de un tren rumbo a París.

El director de Comunicación de Ryanair, Robin Kiely, aclara que no se trató de un "aterrizaje de emergencia" sino de un "desvío del vuelo a otro aeropuerto" por el comportamiento de un grupo de pasajeros. Ryanair pide disculpas a los otros 160 pasajeros "por las molestias que les haya ocasionado y por el retraso causado en su viaje", pero que "no tolerará a pasajeros conflictivos".

Estos vuelos etílicos, con alguna que otra variación, se han convertido en una práctica habitual de las últimas temporadas en los vuelos procedentes del Reino Unido e Irlanda con destino a la isla de Ibiza. Una situación que ha provocado que la aerolínea irlandesa Aer Lingus haya decidido ‘motu proprio’ declarar la ley seca como medida excepcional para su línea Dublín-Ibiza.

La compañía ha añadido un registro extra a sus pasajeros para evitar que accedan al avión con alcohol adquirido en el duty free del aeropuerto de Dublín, algo que ya formaba parte indispensable del equipaje de mano de un gran número de sus clientes, en su mayoría jóvenes que viajan a la isla con intención de descorchar sus pasiones. "Hemos tenido que aplicar algunas medidas de seguridad adicionales en la puerta de embarqueporque estamos teniendo bastantes problemas de conducta con algunos de los pasajeros que beben a bordo más de la cuenta", señala la compañía.

Precisamente los 16 escoceses detenidos en Francia se habían emborrachado antes de embarcar con el alcohol que habían comprado en el duty-free del aeropuerto, durante la espera para tomar su vuelo, y continuaron consumiendo incluso después del despegue.

Una vez en el aire, este grupo de escoceses comenzó a bailar y a molestar al resto del pasaje, hasta tal punto que el comandante se vio obligado a realizar un aterrizaje forzoso para sacarlos del avión, ya que estaban poniendo en serio peligro la vida de todo el pasaje.


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