Sucesos

Tres detenidos por prostituir a una menor de 17 años en un piso en Palma

Actualizado el 18/07/2012 07:36                Compartir

El Cuerpo Nacional de Policía arrestó el pasado lunes por la tarde a tres jóvenes, de entre 18 y 20 años de edad, por un delito de corrupción de menores por presuntamente prostituir a una joven de 17 años en un piso en Palma a principios de año. La víctima denunció a finales de junio que la engañaron para trabajar como masajista en un domicilio de la ciudad y no le dijeron que tenía que mantener relaciones sexuales completas con los clientes.
Según su versión, permaneció cuatro semanas en el inmueble donde tenía que estar disponible las 24 horas del día. La denunciante explicó a los investigadores que si acudían clientes a altas horas de la noche y ella se encontraba durmiendo, la despertaban para recibirlos y atenderles. Además, aseguró que no cobraba ningún dinero, cuando en teoría le tocaba recibir el 50 por ciento de sus ganancias. Por su parte, los sospechosos alegaron que la menor realizaba los servicios sexuales y los masajes de forma voluntaria y que por ello recibía un 60 por ciento de sus beneficios.
La víctima también señaló que tras las cuatro semanas en el piso de Palma decidió marcharse de allí y a partir de ese momento empezó a recibir amenazas por parte de los detenidos para que siguiera trabajando de masajista. Según indicó, uno de los sospechosos, que era su novio, la chantajeó con difundir fotografías suyas desnuda entre sus amigos. Finalmente, el Servicio de Atención a la Familia (SAF) de la Policía Nacional se hizo cargo del caso y procedió a detener a tres jóvenes el lunes. Febrero y marzo
Los hechos se remontan a finales de febrero de 2012 y se prolongaron hasta principios de marzo. La perjudicada, de 17 años, se había marchado de casa por problemas familiares y acudió a la vivienda de una amiga. Esta allegada fue quien le propuso trabajar de masajista en su piso, en Palma, sin decirle que tenía que mantener también sexo con los clientes.
La joven aceptó al principio al atravesar por un mal momento económico. Según su denuncia, estuvo cuatro semanas en el inmueble hasta que se marchó. Luego, supuestamente recibió amenazas por el teléfono móvil. La víctima especificó que las tarifas que cobraban a los clientes iban desde los 40 euros por media hora, 90 euros por una hora hasta los 150 si se trataba de un trío. También se anunciaban por Internet. Su amiga y otros dos jóvenes que hacían funciones de seguridad fueron detenidos por la Policía.

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