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Descrito el esqueleto más antiguo y más completo conocido hasta la fecha de Homo habilis

Descrito el esqueleto más antiguo y más completo conocido hasta la fecha de Homo habilis

Actualizado el 13/01/2026 14:09                Compartir

Un equipo internacional de investigación ha dado a conocer un esqueleto excepcionalmente bien conservado de Homo habilis, con una antigüedad de más de 2 millones de años. El fósil, designado como KNM-ER 64061, fue recuperado en East Turkana, en el norte de Kenia, y constituye la evidencia postcraneal más completa de Homo habilis conocida hasta la fecha. Este hallazgo, publicado en The Anatomical Record, ha sido posible gracias a la colaboración entre instituciones punteras, entre ellas el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP-CERCA), y aporta evidencias clave para comprender la biología y la evolución de los primeros humanos.

Homo habilis es una especie humana extinta (un hominino) que probablemente fue ancestro de Homo erectus. Se conoce principalmente a partir de elementos craneales, y vivió entre aproximadamente 2,5 y 1,4 millones de años atrás. El nuevo esqueleto de Homo habilis descrito (KNM-ER 64061) está datado entre 2,02 y 2,06 millones de años e incluye ambas clavículas, fragmentos de escápula (omóplatos), ambos huesos del brazo (húmeros), ambos huesos del antebrazo (radios y cúbitos), fragmentos de la pelvis (huesos coxales) y parte del sacro. Además, este conjunto de huesos está asociado a un conjunto casi completo de dientes mandibulares, lo que ha permitido a los investigadores e investigadoras participantes asignar con confianza todos los huesos a un mismo individuo y a la especie Homo habilis.

Antes de este hallazgo, solo se había identificado un pequeño número de individuos de Homo habilis en los que los huesos estuvieran claramente asociados a restos dentarios diagnósticos. «De hecho, solo se conocen otros tres esqueletos parciales muy fragmentarios e incompletos de esta especie tan importante», explica el profesor Fred Grine, autor principal del estudio e investigador de la Stony Brook University.

Los huesos que conforman KNM-ER 64061 fueron descubiertos inicialmente en el año 2012 durante una campaña de trabajo de campo dirigida por Meave Leakey (Turkana Basin Institute) en East Turkana. Posteriormente, la prospección y excavación del área circundante permitieron recuperar fragmentos adicionales de huesos postcraneales, que tuvieron que reorganizarse como un rompecabezas antes de poder iniciar los análisis morfológicos. «Meave Leakey me invitó a incorporarme al estudio en 2014, pero nuestro trabajo morfológico sobre este esqueleto necesitó toda una década para completarse», señala Ashley S. Hammond, investigadora ICREA en el Institut Català de Paleontologia

Entre los primeros homininos y la aparición de Homo erectus se produjeron importantes cambios adaptativos, lo que hace que Homo habilis sea clave para entender la naturaleza de estos cambios y el momento en que se produjeron. Los análisis de KNM-ER 64061 indican que muchos detalles de la anatomía de los huesos de las extremidades se parecen a los de Homo erectus y a especies posteriores del género Homo, pero también que KNM-ER 64061 era más bajo, menos robusto y presentaba unos brazos proporcionalmente más largos y fuertes en relación con su tamaño que Homo erectus. El individuo medía aproximadamente 160 centímetros de altura y pesaba entre 30,7 y 32,7 kilos.

El antebrazo, en relación con el brazo, era proporcionalmente más largo que en Homo erectus, una característica que conecta al primer Homo con parientes humanos anteriores como Australopithecus afarensis, que vivió más de un millón de años antes. Los huesos del hombro y del brazo también presentan corticales inusualmente gruesas, es decir, capas externas del hueso, similares a las de los australopitecos y otros fósiles tempranos del género Homo.

Las características del miembro superior de KNM-ER 64061 pueden reflejar adaptaciones a un estilo de vida diferente al del posterior Homo erectus. «Los brazos de Homo habilis están cada vez mejor documentadas, y KNM-ER 64061 confirma que eran bastante largos y robustos. Lo que todavía sigue siendo un enigma es la constitución y las proporciones de las extremidades inferiores. De cara al futuro, necesitaríamos encontrar fósiles de las extremidades inferiores de Homo habilis, que podrían modificar aún más nuestra perspectiva sobre esta especie clave», afirma Hammond.

Los análisis de este esqueleto excepcionalmente completo de Homo habilis fueron liderados inicialmente por Bill Jungers, cuya labor pionera contribuyó de manera decisiva a avanzar en la comprensión de la anatomía humana primitiva. El Dr. Jungers falleció trágicamente durante el desarrollo del proyecto, pero sus aportaciones siguen siendo centrales en el estudio de este fósil.


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