Cultura
Fallece el actor James Gandolfini protagonista de 'Los Soprano'

Fallece el actor James Gandolfini protagonista de 'Los Soprano'

Actualizado el 20/06/2013 07:38                Compartir

James Gandolfini, famoso por su papel de Tony en "Los Soprano" fue hallado muerto en Italia a los 51 años, informaron diversos medios.

Según informa el portal TMZ, el actor nacido en Nueva Jersey habría sufrido un ataque cardiaco y se encontraba en Italia con motivo del 59 Festival de Cine Taormina, en Sicilia, dentro del cual tenía programado participar en un evento con el director italiano Gabriele Muccino.

Al respecto, la cadena HBO se vio capacitada para confirmar la muerte de Gandolfini dado que el actor todavía mantenía con ella una relación laboral, al término de su mítica etapa en "Los Soprano".

En el momento de su muerte, Gandolfini estaba inmerso en la preproducción de la miniserie Criminal Justice.

Gandolfini fue acreedor a tres Emmy como mejor actor en una serie dramática por su papel en "Los Soprano", donde interpretaba a un jefe de la mafia que lucha por equilibrar su vida familiar y su carrera criminal.

Sin embargo, saltó a la fama tras su papel de asesino a sueldo en el hit "True Romance". El actor también participó en cintas como "Get Shorty," "The Mexican" y "Zero Dark Thirty."



La imagen de Tony saliendo a la puerta de su lujosa mansión en bata y calzoncillos para recoger su ejemplar The Star-Ledger, el periódico más leído de Nueva Jersey, es una de las escenas más recurrentes de Los Soprano. Una secuencia cotidiana que tras la inesperada muerte de James Gandolfini habrá que disfrutar con una nostalgia reverencial.


Y es que con su desaparición a la temprana edad de los 51 años se nos va uno de los personajes más célebres de la historia del cine y la televisión. Un mafioso de andar por casa que le valió un Globo de Oro, premio al que estuvo nominado en cuatro ocasiones, y tres Emmys, y un lugar preferente en los libros de historia catódica.

En una serie que mostró como nadie la trastienda la mafia, su día a día, Tony Soprano encarnó a un capo diferente. Tenía cosas de Joseph Bonanno y de Don Corleone, pero también de Homer Simpson (en España incluso su voz) y de Pedro Picapiedra. Unas veces con traje y puro, otras veces en bata y pantuflas. Padrino y padre a la vez. Y siempre un Soprano.

Y es que durante las seis temporadas de la serie, desde 1999 hasta 2007, vimos cómo Tony era capaz de ordenar -o ejecutar él mismo- el asesinato de uno de sus socios o familiares cercanos para, en la siguiente escena, sentarse a cenar con su mujer y sus hijos y discutir sobre la mejor receta de la lasaña o sobre la situación de los italoamericanos en Estados Unidos.

No es de extrañar que, para nuestro deleite como espectadores, nuestro grandioso personaje se pasara los 86 capítulos de la serie bajo tratamiento psiquiátrico. Acudía buscando refugio a la consulta donde, intentando disimular mediante perífrasis imposibles, aireaba sus miserias ante la atenta y paciente mirada de Lorraine Bracco. Ella fue su doctora, su paño de lágrimas, el blanco de su ira, de sus fantasías sexuales. En ocasiones su amiga y en otras su enemiga. Pero nunca llegaron a... o sí.

Y es que el polémico -genial o tramposo, según se mire- final de la serie de la HBO, recientemente elegida como la mejor escrita de la historia por los guionistas estadounidenses, dejaba vía libre a nuestra imaginación para que construyéramos el futuro de Tony. Puede que hasta hoy.

Los Soprano, la ficción en la que mejor se comía de la televisión -y también la que tenía los velatorios más "animados"- ha perdido su cabeza de familia, el hombre que se sentaba a presidir la mesa. Descanse en paz, Tony.


Ahora en portada
Noticias Mallorca