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Llucmajor despide a 8 trabajadoras de las ´escoletes´ municipales

Actualizado el 26/07/2012 07:05                Compartir

El Ayuntamiento de Llucmajor despedirá a ocho trabajadoras de las escuelas de Educación Infantil municipales. Aunque en los últimos meses el consistorio había barajado la posibilidad de reducir el número de afectadas, finalmente cuatro educadores y cuatro auxiliares de educación se irán a la calle. Esta medida se contempló en el plan de ajuste que el equipo de gobierno del PP elaboró el pasado mes de marzo. Además de los ocho despidos, no se ha renovado el contrato de otras ocho trabajadoras de las escoletes, tal y como estaba previsto, por lo que en total la plantilla de 46 trabajadoras pasará a 30 personas de cara al curso que viene. El motivo que ha llevado a esa drástica medida es la baja cifra de matriculaciones registrada hasta la fecha, según confirmaron ayer el alcalde de Llucmajor, Joan Jaume Mulet, y la regidora de Educación, Xisca Lascolas. En total, el número de inscritos en los tres centros públicos (el de Llucmajor, el de s´Arenal y el de la urbanización sa Torre) se ha reducido un tercio respecto al año pasado: mientras que antes había 299 alumnos, ahora solo hay unos 200 matriculados.
El caso más grave se ha registrado en el centro educativo Fada Morgana (Llucmajor vila). Esta escoleta solo cuenta con quince inscritos para el curso 2012-13 y tiene capacidad para un centenar. Pese al rumor, el alcalde descartó de forma tajante que Fada Morgana se vaya a cerrar. La regidora Lascolas explicó que habrá tres aulas en este centro, una para cada tramo de edad.
Los responsables políticos son conscientes que muchos alumnos se han pasado a las guarderías privadas tras la subida de las tasas. De hecho, tanto los padres como el equipo de gobierno han constatado que en los centros privados hay lista de espera para entrar. Estas instalaciones cuestan, de media, unos 100 euros menos que las escoletes municipales, incluyendo el pago del comedor. El período de matriculación, que acabó hace un mes, fue ampliado durante julio y agosto para conseguir más altas, aunque aún no se han conseguido muchas más inscripciones.
El nuevo –y polémico– sistema de tasa única no ha dado sus frutos. El equipo de gobierno planteó en abril un cambio en las cuotas de las escoletes y eliminó las tarifas por tramos en función de los ingresos de cada familia. Según reconoció ayer el alcalde, ahora los centros de Educación Infantil tendrán menos recaudación respecto a la antigua fórmula de cobro.
Por ese motivo, Jaume ve inevitables los ocho despidos en la plantilla de las escoletes. El criterio para seleccionar a las cuatro educadoras y las cuatro auxiliares que perderán su trabajo aún no ha sido fijado y se está negociando con los sindicatos representados en los centros. Según ha podido saber este diario, la antigüedad podría ser el factor determinante, de forma que no habría ningún despido en la escuela Fada Morgana de Llucmajor vila, mientras que habría tres afectadas del centro Trencadors (s´Arenal) y cinco de Penya-segat (sa Torre). En ese supuesto, algunas de las empleadas que ahora están en Llucmajor vila tendrían que desplazarse a las otras dos escuelas de Educación Infantil, ya que en s´Arenal y en sa Torre el número de alumnos inscritos es más elevado que en Fada Morgana.
Propuestas de las familias
Las asociaciones de padres y madres de las escoletes plantearon anteanoche una serie de alternativas para conseguir mejorar la gestión y reducir las cuotas mensuales. Entre sus propuestas, están las de patrocinar los uniformes de los niños, alquilar los espacios educativos a empresas privadas fuera del horario escolar, rebajar las tarifas para conseguir más matriculaciones o gestionar las escoletes mediante una cooperativa de padres y educadoras.
La secretaria de la Amipa de Penya-segat, Lucía Escribano, afirmó que "los padres esperan que los niños no sufran con tantas modificaciones" y explica que en la reunión el alcalde Jaume se mostró "comprensivo y atento", y no cerró las puertas a reconsiderar las tarifas de los centros educativos. Según apuntó Escribano, si no se bajan los precios, habrá más familias que podrían dar de baja a sus hijos.

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