Un estudio revela que la hidroxicloroquina aumenta el riesgo de muerte en algunos pacientes

La hidroxicloroquina se convirtió a principios de la pandemia por Covid-19 en uno de los principales candidatos para tratar la enfermedad causada por el nuevo coronavirus. No obstante, pronto se demostró que, si bien era eficaz en algunos enfermos, no se podía aplicar de manera generalizada. Por ello, resultó aún más sorprendente si cabe la declaración de hace unos días del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando aseguró estar tomando hidroxicloroquina pese a no ser positivo en Covid-19. La historia de Trump con este medicamento se remonta a principios de abril, cuando se disparó la demanda de este fármaco después de que el presidente estadounidense promocionará públicamente su uso contra el Covid-19. Ahora, un estudio publicado en la revista 'The Lancet' confirma lo que algunos científicos llevan tiempo diciendo: la cloroquina o su análogo, la hidroxicloroquina (tomado con o sin los antibióticos azitromicina o claritromicina), no ofrece ningún beneficio a los pacientes con Covid-19. En el estudio se analizaron los datos de casi 15.000 pacientes que recibieron una combinación de cualquiera de los cuatro regímenes de medicamentos y 81.000 controles. Para más inri, la investigación ha evidenciado que el tratamiento con estos medicamentos entre los pacientes con Covid-19, ya sea solo o en combinación con antibióticos macrólidos, está relacionado con un mayor riesgo de complicaciones graves del ritmo cardíaco en estos pacientes. Los investigadores sugieren que estos regímenes de tratamiento no deben utilizarse para tratar a Covid-19 fuera de los ensayos clínicos hasta que los resultados de los ensayos clínicos aleatorios estén disponibles para confirmar la seguridad y eficacia de estos medicamentos. Contra el lupus o la artritis La cloroquina es un fármaco antipalúdico y su análogo, la hidroxicloroquina, se utiliza para tratar enfermedades autoinmunes como el lupus y la artritis. Ambos medicamentos tienen un buen perfil de seguridad como tratamientos para esas condiciones específicas, y los resultados no implican que los pacientes deban dejar de tomar estos medicamentos si se recetan para enfermedades aprobadas. También se ha demostrado que tienen efectos antivirales en las pruebas de laboratorio y, por lo tanto, son de interés como posibles tratamientos para Covid-19. «Este es el primer estudio a gran escala que encuentra pruebas estadísticamente sólidas de que el tratamiento con cloroquina o hidroxicloroquina no beneficia a los pacientes con Covid-19. En cambio, nuestros hallazgos sugieren que puede estar asociado con un mayor riesgo de problemas cardíacos graves y un mayor riesgo de muerte. Los ensayos clínicos aleatorios son esenciales para confirmar cualquier daño o beneficio asociado con estos agentes. Mientras tanto, sugerimos que estos fármacos no deben utilizarse como tratamientos para Covid-19 fuera de los ensayos clínicos», explica Mandeep R. Mehra, autor principal del estudio y director ejecutivo del Centro de Enfermedades Cardíacas Avanzadas del Hospital Brigham and Women's de Boston (Estados Unidos). Preguntado en la rueda de prensa de este viernes, Fernando Simón ha dicho lo siguiente: «La hidroxicloroquina se ha utilizado contra la malaria en África, generando en algunos sitios resistencia. Como ya sabíamos, hay un riesgo de efectos secundarios leves en un 7% en pacientes y es dosis-dependiente. Para un porcentaje aún menor puede ocasiones problemas de arritmias porque el tratamiento con hidroxicloroquina suele durar periodos pequeños, no tan largos como se está tomando ahora. El problema principal es el tiempo de consumo. La hidroxicloroquina esté demostrando un control de la infección, por lo que no podemos decir que no se utilie, pero hay que tener cuidado y vigilar a quién se le da». La OMS no respalda la cloroquina La Organización Mundial de la Salud (OMS) no respalda la decisión del Gobierno de Brasil de aprobar el uso de la cloroquina y la hidroxicloroquina para el tratamiento de Covid-19, debido a que no hay pruebas científicas que establezcan que es un medicamento seguro y efiaz contra esta enfermedad. «Las evidencias clínicas no respaldan el uso de este medicamento y no se recomienda al menos hasta que no se tengan resultados claros de los ensayos clínicos», dijo el director del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan, en una conferencia de prensa en Ginebra.

Diseñan una vacuna terapéutica contra el cáncer con nuevas microcápsulas

Una nueva vacuna terapéutica contra el cáncer, basada en microcápsulas de ácido poliláctico autocurativas, demuestra que puede activar de manera eficiente el sistema inmunitario e inhibir el desarrollo de tumores, según un estudio que se publica en la revista «Science Advances». Las vacunas terapéuticas contra el cáncer que aprovechan el sistema inmunitario para rechazar las células cancerosas han demostrado ser muy prometedoras para el tratamiento del tumor, explican los investigadores del Instituto de Ingeniería de Procesos (IPE) de la Academia de Ciencias de China, autores del estudio. Este equipo de investigación ya habían diseñado una serie de vacunas contra el cáncer eanteriormente, vacunas que han demostrado su eficacia en diferentes modelos de tumores: linfoma, melanoma y cáncer de mama. Ahora, el presente trabajo representa la primera vez que los investigadores usaron microcápsulas de autocuración con post-encapsulación, carga múltiple y modulación eficiente de los microambientes de inmunización en una vacuna tumoral. La característica especial de autocuración proporciona un paradigma leve y eficiente para la microencapsulación de antígeno. Después de la vacunación, estas microcápsulas crean un microambiente de inmunización favorable in situ, en el que la cinética de liberación de antígeno, el comportamiento de las células reclutadas y el entorno ácido circundante funcionan de manera sinérgica. Después de la vacunación, estas microcápsulas crean un microambiente de inmunización favorable in situ, en el que la cinética de liberación de antígeno funciona de manera sinérgica Debido a los efectos sinérgicos, la vacuna logra aumentar la utilización del antígeno, mejorar la presentación del antígeno y activar las células presentadoras de antígeno. «Como resultado, se logra una respuesta eficaz de las células T, una potente inhibición tumoral, efectos antimetastásicos y prevención de la recurrencia posquirúrgica con varios tipos de antígenos en diferentes modelos tumorales», señala Wei. Además, los investigadores verificaron la disponibilidad de la nueva plataforma de vacuna utilizada en la vacuna de neoantígeno, que se ajusta a la medicina de precisión, apunta Wei. Debido al simple proceso posterior a la encapsulación, los médicos pudieron preparar la formulación de neoantígeno por sí mismos en cualquier momento. Un revisor de«Science Advances» describe el estudio como «integral y racionalmente diseñado». El revisor también enfatiza que los resultados son «impresionantes» y que el trabajo tiene «un alto valor para las vacunas terapéuticas y la inmunoterapia contra el cáncer». .

Segura y eficaz: la vacuna China avanza en la fase 2

Como si de una carrera de Fórmula 1 se tratara, China y EE.UU. compiten para obtener la tan ansiada vacuna que termine con la pesadilla de la pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2, el virus que causa la covid-19. A principios de esta semana, EE.UU. anunció que la vacuna de los laboratorios Moderna Therapeutics estaría lista a finales de año en Norteamérica y, a principios de 2021, en otros países del resto del mundo. [Actualmente, hay más de 100 vacunas candidatas COVID-19 en desarrollo en todo el mundo]. Ahora, los investigadores chinos son los que dan un nuevo paso al publicar hoy en «The Lancet» los datos de la primera vacuna COVID-19 en alcanzar el ensayo clínico de fase 1. La vacuna, dicen, es segura, bien tolerada y capaz de generar una respuesta inmune contra el SARS-CoV-2 en humanos. Los primeros datos sobre la vacuna covid-19 vectorizada Ad5, a 28 días, son prometedores, aunque los resultados finales se evaluarán en seis meses El ensayo, llevado a cabo en 108 adultos sanos, «los datos de la vacuna de Moderna eran solo de 8 personas» evaluó la seguridad y la capacidad de generar una respuesta inmune de diferentes dosis de la vacuna Ad5-nCoV en 108 adultos sanos de entre 18 y 60 años que no había sido infectados por SARS-CoV-2. Y los primeros datos, a 28 días, son prometedores, aunque los resultados finales se evaluarán en seis meses. Sin embargo, los investigadores advierten que se necesitan más ensayos para determinar si la respuesta inmune que provoca protege eficazmente contra la infección por SARS-CoV-2. «Estos resultados representan un hito importante», señala Wei Chen del Instituto de Biotecnología de Beijing en Beijing y es responsable del estudio. El ensayo, añade, «demuestra que una dosis única de la nueva vacuna COVID-19 vectorizada con adenovirus tipo 5 (Ad5-nCoV) produce anticuerpos específicos para virus y células T a los 14 días, lo que lo convierte en un candidato potencial para más investigación». Sin embargo, reconoce, «estos resultados deben interpretarse con cautela». Los desafíos en el desarrollo de una vacuna COVD-19 no tienen precedentes, y la capacidad de desencadenar estas respuestas inmunes no necesariamente indica que la vacuna protegerá a los humanos de COVID-19. Los datos, asegura, «son prometedores para el desarrollo de las vacunas COVID-19, pero todavía estamos muy lejos para que esta vacuna esté disponible para todos». La vacuna covid-19 vectorizada Ad5 utiliza un virus del resfriado común debilitado (adenovirus, que infecta fácilmente las células humanas, pero es incapaz de causar enfermedades) para entregar material genético que codifica la proteína de la espiga del SARS-CoV-2 a las células. En una segunda etapa, estas células producen la proteína espiga y viajan hasta los ganglios linfáticos donde el sistema inmunitario fabrica los anticuerpos que reconocerán esa proteína espiga y que atacarán contra el coronavirus. Utiliza un virus del resfriado común debilitado (adenovirus, que infecta fácilmente las células humanas, pero es incapaz de causar enfermedades) para entregar material genético que codifica la proteína de la espiga del SARS-CoV-2 a las células Los investigadores analizaron la sangre de los 108 voluntarios, que recibieron diferentes dosis de la vacuna, a intervalos regulares para ver si la vacuna estimulaba ambos brazos del sistema inmune: la «respuesta humoral» -la parte del sistema inmune que produce anticuerpos neutralizantes que pueden combatir las infecciones y podrían ofrecer un nivel de inmunidad-, y la «respuesta celular» -que depende de un grupo de células T, en lugar de anticuerpos, para combatir el virus-. La vacuna ideal debería generar ambas respuestas -de anticuerpos y de células T- para defenderse contra el SARS-CoV-2. Dos semanas después de la vacunación, todas las dosis de la vacuna activaron cierto nivel de respuesta inmune en forma de anticuerpos de unión -que pueden unirse al coronavirus, pero no necesariamente atacarlo- y algunos participantes tenían anticuerpos neutralizantes detectables contra el SARS-CoV-2. A los 28 días, la mayoría tuvo un aumento en los anticuerpos de unión y mostraron anticuerpos neutralizantes contra el SARS-CoV-2. Pero, además, subrayan los autores, la vacuna también estimuló una «respuesta celular» de las células T en la mayoría de los voluntarios, especialmente en los que recibieron las dosis más altas. Sin embargo, los autores señalan que tanto la respuesta de anticuerpos como de células T podría reducirse mediante una alta inmunidad preexistente al adenovirus tipo 5 (el vector / portador del virus del resfriado común). La buena noticia es que ya está en marcha un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo de fase 2 de esta vacuna en Wuhan para determinar si los resultados pueden replicarse Los autores señalan que las principales limitaciones del ensayo son su pequeño tamaño de muestra, su duración relativamente corta y la falta de un grupo de control aleatorizado, lo que limita la capacidad de detectar reacciones adversas más raras a la vacuna o proporcionar evidencia sólida de su capacidad para generar una reacción inmune. «Se necesitará más investigación antes de que esta vacuna de prueba esté disponible para todos», afirma Feng-Cai Zhu del Centro Provincial de Control y Prevención de Enfermedades de Jiangsu en China, quien dirigió el estudio. La buena noticia es que ya está en marcha un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo de fase 2 de esta vacuna en Wuhan para determinar si los resultados pueden replicarse y si hay eventos adversos hasta 6 meses después de la vacunación. Participan 500 voluntarios adultos: 250 han sido vacunados con una dosis media, 125 una dosis baja y 125 un placebo como control. Por primera vez, se incluirá participantes mayores de 60 años, una población diana muy importante para cuando haya una vacuna.

Segura y eficaz: la vacuna china avanza en la fase 2

Como si de una carrera de Fórmula 1 se tratara, China y EE.UU. compiten para obtener la tan ansiada vacuna que termine con la pesadilla de la pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2, el virus que causa la covid-19. A principios de esta semana, EE.UU. anunció que la vacuna de los laboratorios Moderna Therapeutics estaría lista a finales de año en Norteamérica y, a principios de 2021, en otros países del resto del mundo. [Actualmente, hay más de 100 vacunas candidatas COVID-19 en desarrollo en todo el mundo]. Ahora, los investigadores chinos los que dan un nuevo paso al publicar hoy en «The Lancet» los datos de la primera vacuna COVID-19 en alcanzar el ensayo clínico de fase 1. La vacuna, dicen, es segura, bien tolerada y capaz de generar una respuesta inmune contra el SARS-CoV-2 en humanos. El ensayo, llevado a cabo en 108 adultos sanos, [los datos de la vacuna de Moderna eran solo de 8 personas] evaluó la seguridad y la capacidad de generar una respuesta inmune de diferentes dosis de la vacuna Ad5-nCoV en 108 adultos sanos de entre 18 y 60 años que no había sido infectados por SARS-CoV-2. Y los primeros datos, a 28 días, son prometedores, aunque los resultados finales se evaluarán en seis meses. Sin embargo, los investigadores advierten que se necesitan más ensayos para determinar si la respuesta inmune que provoca protege eficazmente contra la infección por SARS-CoV-2. «Estos resultados representan un hito importante», señala Wei Chen del Instituto de Biotecnología de Beijing en Beijing y es responsable del estudio. El ensayo, añade, «demuestra que una dosis única de la nueva vacuna COVID-19 vectorizada con adenovirus tipo 5 (Ad5-nCoV) produce anticuerpos específicos para virus y células T a los 14 días, lo que lo convierte en un candidato potencial para más investigación». Sin embargo, reconoce, «estos resultados deben interpretarse con cautela». Los desafíos en el desarrollo de una vacuna COVD-19 no tienen precedentes, y la capacidad de desencadenar estas respuestas inmunes no necesariamente indica que la vacuna protegerá a los humanos de COVID-19. Los datos, asegura, «son prometedores para el desarrollo de las vacunas COVID-19, pero todavía estamos muy lejos para que esta vacuna esté disponible para todos». La vacuna covid-19 vectorizada Ad5 utiliza un virus del resfriado común debilitado (adenovirus, que infecta fácilmente las células humanas, pero es incapaz de causar enfermedades) para entregar material genético que codifica la proteína de la espiga del SARS-CoV-2 a las células. En una segunda etapa, estas células producen la proteína espiga y viajan hasta los ganglios linfáticos donde el sistema inmunitario fabrica los anticuerpos que reconocerán esa proteína espiga y que atacarán contra el coronavirus. Los investigadores analizaron la sangre de los 108 voluntarios, que recibieron diferentes dosis de la vacuna, a intervalos regulares para ver si la vacuna estimulaba ambos brazos del sistema inmune: la «respuesta humoral» -la parte del sistema inmune que produce anticuerpos neutralizantes que pueden combatir las infecciones y podrían ofrecer un nivel de inmunidad-, y la «respuesta celular» -que depende de un grupo de células T, en lugar de anticuerpos, para combatir el virus-. La vacuna ideal debería generar ambas respuestas -de anticuerpos y de células T- para defenderse contra el SARS-CoV-2. Dos semanas después de la vacunación, todas las dosis de la vacuna activaron cierto nivel de respuesta inmune en forma de anticuerpos de unión -que pueden unirse al coronavirus, pero no necesariamente atacarlo- y algunos participantes tenían anticuerpos neutralizantes detectables contra el SARS-CoV-2. A los 28 días, la mayoría tuvo un aumento en los anticuerpos de unión y mostraron anticuerpos neutralizantes contra el SARS-CoV-2. Pero, además, subrayan los autores, la vacuna también estimuló una «respuesta celular» de las células T en la mayoría de los voluntarios, especialmente en los que recibieron las dosis más altas. Sin embargo, los autores señalan que tanto la respuesta de anticuerpos como de células T podría reducirse mediante una alta inmunidad preexistente al adenovirus tipo 5 (el vector / portador del virus del resfriado común). Los autores señalan que las principales limitaciones del ensayo son su pequeño tamaño de muestra, su duración relativamente corta y la falta de un grupo de control aleatorizado, lo que limita la capacidad de detectar reacciones adversas más raras a la vacuna o proporcionar evidencia sólida de su capacidad para generar una reacción inmune. «Se necesitará más investigación antes de que esta vacuna de prueba esté disponible para todos», afirma Feng-Cai Zhu del Centro Provincial de Control y Prevención de Enfermedades de Jiangsu en China, quien dirigió el estudio. La buena noticia es que ya está en marcha un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo de fase 2 de esta vacuna en Wuhan para determinar si los resultados pueden replicarse y si hay eventos adversos hasta 6 meses después de la vacunación. Participan 500 voluntarios adultos: 250 han sido vacunados con una dosis media, 125 una dosis baja y 125 un placebo como control. Por primera vez, se incluirá participantes mayores de 60 años, una población diana muy importante para cuando haya una vacuna.

¿Duermes mal? Así puedes prevenir el insomnio

Dormir ma l ya era un problema para muchos españoles antes del Covid-19. El 75% reconocía que se despertaba al menos una vez por la noche, y 3 de cada 10 afirmaban directamente que padecían insomnio en una encuesta realizada por Ipsos para Philips en colaboración con la Sociedad Española de Sueño (SES). Ahora, desde que tenemos que pasar más tiempo en casa y con la situación de incertidumbre que vivimos, este problema se ha agudizado. [Estas son las horas que debes dormir según tu edad] «Una de las dificultades que encontramos muchos de nosotros es cómo organizar mejor nuestros días y lidiar con la ansiedad. En ese sentido, dormir puede convertirse en nuestro mejor aliado o en nuestro peor enemigo, ya que dejar que se asiente un trastorno del sueño nos expone a trastornos del humor y al estrés», afirma la doctora Francesca Cañellas, miembro del grupo de trabajo de insomnio de la Sociedad Española de Sueño (SES). Y no solo eso. El sueño es un pilar de salud fundamental. Las personas con insomnio son más vulnerables al alzhéimer, tienen mayor riesgo de infarto, ictus y obesidad. La SES ha elaborado un documento con medidas para favorecer el sueño, que se basan en dos pilares fundamentales: el refuerzo de nuestro reloj interno, «para lo que es importante mantener el ritmo de sueño, ya que cuanto más regular sea, mejor será nuestro descanso»; y la adopción de estrategias para prevenir el desarrollo de insomnio. «Pasar algunas noches en las que no durmamos bien es esperable en estos momentos de incertidumbre. Los consejos van destinados a evitar que estas noches de sueño insatisfactorio se conviertan en un insomnio», explica Cañellas. Reforzar el reloj biológico Entre las medidas propuestas por el grupo de insomnio de la SES para fortalecer nuestro reloj biológico se encuentran las siguientes: -Levantarse todas las mañanas a la hora habitual, como si tuviésemos que salir a trabajar. La rutina es muy importante. -Exponerse a la luz solar durante la mañana sin gafas de sol: abrir las persianas y salir al exterior, aunque sea asomarse a la ventana unos 30 minutos, es esencial para mantener nuestro reloj en hora. «La luz por la mañana ayuda a disminuir la fatiga, un punto que es todavía más importante para las personas depresivas o diagnosticadas de trastorno bipolar, ya que su reloj biológico es particularmente sensible», argumenta la portavoz de la SES. -Hacer ejercicio físico, mejor si es en el exterior. En todo caso, hacerlo donde sea posible, mejor si es por la mañana y al menos tres horas antes de la hora de irse a dormir. -Mantener los horarios de comida habituales. -Mantener rutinas: En la medida de lo posible hay que intentar hacer las actividades de manera regular, tanto el teletrabajo, las clases online, las llamadas a amigos o familiares, los momentos de distracción, etc. «Así ayudaremos a hacer nuestro sueño más predecible y a mantener nuestra estabilidad mental», explica la doctora Cañellas. -Atenuar las luces de la casa al anochecer. Bajar las persianas y evitar el uso de pantallas de luz azul (móviles, tabletas, ordenadores) en la noche, al menos una o dos horas antes de acostarse. Si no es posible, al menos se recomienda colocar un filtro que bloquee la luz azul. -Acostarse a la hora de siempre. Si no se tiene sueño es mejor no ir a la cama y seguir realizando una actividad placentera y relajante. -Mantener un ritual pre-sueño, realizando diariamente las mismas actividades con un tono relajante antes de acostarse. Prevenir el insomnio En cuanto a la prevención y el manejo del insomnio, desde el grupo de Insomnio de la SES se recomienda evitar las siestas, y en el caso de realizarlas que sean justo después de comer y de no más de 20 minutos; evitar el consumo de estimulantes más allá de las 4 de la tarde. En el caso del tabaco, que también es un estimulante, se recomienda evitar su consumo una hora antes de acostarse y nunca fumar durante los despertares nocturnos. Los expertos también recomiendan dosificar la información sobre la crisis del coronavirus e intentar no mirar las noticias justo antes de la hora de acostarse para disminuir la ansiedad y la hipervigilancia nocturna. Por último, desde la SES se aconseja antes de conciliar el sueño hacer sesiones de relajación, meditación, o simplemente leer una novela para distanciarnos de la actualidad y recuperar energía. En todo caso, si pese a seguir estos consejos se tiene una mala noche de sueño, los expertos de la SES recomiendan ante todo mantener la calma ya que el sueño, como otras funciones fisiológicas, «no funciona siempre de forma perfecta y no es ajeno a cambios en nuestra vida como los que estamos viviendo». Tras una mala noche sueño, los miembros del grupo de Insomnio de la SES recomiendan levantarse a la hora de costumbre, para «cortar una cadena de circunstancias que nos conducirán al insomnio, ya que si estamos más tiempo en la cama nuestro sueño será más ligero la noche siguiente». También se recomienda estar activo, no hacer siesta bajo ningún concepto e ir a la cama a hora acostumbrada. «Preocuparse por el sueño hace que sea más difícil conciliarlo, ya que acaba provocando ansiedad. Por el contrario, hay que intentar relajarse. Debemos confiar en nuestro cuerpo. Si mantenemos estas recomendaciones nuestro sueño volverá a la normalidad tarde o temprano», añade la doctora Francesca Cañellas, que recomienda no recurrir al alcohol en caso de no poder dormir: «Es un falso amigo: si bien ayuda a dormir, deteriora la calidad el sueño». En última instancia, en el caso de que el sueño no mejore ni siquiera con estas recomendaciones y el insomnio se prolongue durante varios días, desde la SES se recomienda consultar el caso particular con el médico de cabecera.

El riesgo de EM es un 29% más alto para las personas que viven en áreas urbanas

Una investigación, presentada hoy en el Congreso Virtual de la Academia Europea de Neurología (EAN), ha visto que las personas que viven en zonas rurales tienen un riesgo más bajo de tener esclerosis múltiple (EM) que aquellas que residen zonas urbanas, con más altos niveles de contaminación. El estudio, realizado en la Fundación Mondino IRCCS de Pavía (Italia) muestra que el riesgo era de un 29% más alto entre aquellos que residían en áreas más urbanizadas. El trabajo incluyó a más de 900 pacientes con EM en una región de Italia, y descubrió que las tasas de EM se han multiplicado por 10 en los últimos 50 años, de 16 casos por cada 100.000 habitantes en 1974 a casi 170 casos por cada 100.000 personas en la actualidad. Si bien el gran aumento puede explicarse en parte por el incremento de la supervivencia de los pacientes con EM, este fuerte aumento también podría explicarse por una mayor exposición a los factores de riesgo. Creemos que la contaminación del aire interactúa a través de varios mecanismos en el desarrollo de la EM y los resultados de este estudio fortalecen esa hipótesis El análisis se realizó en el invierno, dado que esta es la temporada con las mayores concentraciones de contaminantes del aire conocidos como partículas (PM)., en la región italiana del noroeste de Lombardía, donde viven más de 547.000 personas. «Sabemos que las enfermedades inmunes, como la EM, están asociadas con múltiples factores, tanto genéticos como ambientales. Algunos factores ambientales, como los niveles de vitamina D y el tabaquismo han sido profusamente estudiados, pero pocos estudios se han centrado en los contaminantes del aire. Creemos que la contaminación del aire interactúa a través de varios mecanismos en el desarrollo de la EM y los resultados de este estudio fortalecen esa hipótesis», señala Roberto Bergamaschi, autor del estudio. La materia particulada (PM) se usa para describir una mezcla de partículas sólidas y gotitas en el aire y se divide en dos categorías. PM10 incluye partículas con un diámetro de 10 micrómetros de menor y PM2.5 que tienen un diámetro de 2.5 micrómetros o menor. Tanto PM10 como PM2.5 son contaminantes importantes y se sabe que están relacionadas con diversas afecciones de salud, incluidas enfermedades cardíacas y pulmonares, cáncer y problemas respiratorios. Según la Organización Mundial de la Salud, se producen 4,2 millones de muertes cada año debido a la exposición a la contaminación del aire ambiental. Existen actiualmente 700.000 víctimas en toda Europa, la gran mayoría (85%) de los pacientes presenta EM remitente recurrente, caracterizada por episodios impredecibles y autolimitados del sistema nervioso central. Los investigadores han comparado tres áreas diferentes dentro de la región en función de sus niveles de urbanización; dos de ellas estaban por encima del umbral de contaminación del aire de la Comisión Europea. «En las áreas de mayor riesgo, ahora estamos llevando a cabo estudios analíticos específicos para examinar múltiples factores ambientales posiblemente relacionados con la distribución heterogénea del riesgo de EM», explica Bergamaschi. El número de personas que viven con EM en todo el mundo está creciendo, con más de 700.000 víctimas en toda Europa. La gran mayoría (85%) de los pacientes presenta EM remitente recurrente, caracterizada por episodios impredecibles y autolimitados del sistema nervioso central. Si bien la EM se puede diagnosticar a cualquier edad, con frecuencia ocurre entre las edades de 20-40 y es más frecuente en mujeres. Los síntomas pueden cambiar en severidad diariamente e incluyen fatiga, dificultad para caminar, entumecimiento, dolor y espasmos musculares.

La protonterapia, una realidad contra el cáncer infantil en España

Una de las cosas que más ha puesto sobre la mesa esta pandemia de COVID-19 es que la investigación y la ciencia son básicas para la vida; sin ellas no podemos progresar, y son fundamentales para el avance en los tratamientos médicos. En el campo del cáncer, que tanto preocupa a todos, a finales del año pasado se dio un paso muy importante en nuestro país con la apertura el pasado mes de diciembre del primer centro preparado para usar protonterapia, la técnica radioterápica más avanzada, precisa y segura del momento. Hasta ahora, los pacientes españoles en los que estaba indicado este tratamiento tenían que viajar a otros países europeos como Francia o Suiza, donde sí existen unidades de este tipo. En concreto, esta radioterapia por protones es especialmente útil en tumores que requieren de dosis altas para ser controlados, y que están localizados cerca de estructuras u órganos muy sensibles a la radiación (cercanos al tronco cerebral, a la vía óptica o a la médula espinal, tumores de cabeza y cuello, entre otros), así como en tumores pediátricos. De hecho, según destaca la doctora Carme Ares, jefa de Oncología Radioterápica del Centro de Protonterapia Quirónsalud, ubicado en Pozuelo de Alarcón (Madrid) y primero de sus características en España, en el caso concreto de los niños es muy útil dado que sus órganos están todavía en desarrollo, son todavía muy sensibles, por lo que es aún más importante el evitar irradiar dichos tejidos. De hecho, precisamente estos beneficios hacen que en estos primeros cinco meses de actividad del centro más de la mitad de los pacientes tratados hayan sido menores de 14 años. La Sociedad Americana de Oncología Médica recuerda en este sentido cómo los tratamientos contra el cáncer (quimioterapia, radioterapia y cirugía) en los niños también pueden ocasionarles problemas de salud a nivel posterior. La experta detalla que, gracias a las propiedades físicas de los protones, aplicados en dosis específicas, estos pueden actuar con precisión en el interior de los tejidos, consiguiendo una mayor actividad antitumoral, y generando un menor daño en el tejido sano, algo vital para el desarrollo de los niños. La Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO, en sus siglas en inglés) recuerda en este sentido cómo los tratamientos contra el cáncer (quimioterapia, radioterapia y cirugía) en los niños también pueden ocasionarles problemas de salud a nivel posterior, ya que «pueden afectar tanto a las células normales como a las células cancerosas», de forma que algunos órganos y partes del cuerpo ven afectado su desarrollo por la radiación. «El cuerpo de niños más pequeños tiende a ser más sensible a los efectos de la radiación, y algunos presentan un mayor riesgo por los efectos secundarios. Por ejemplo, los niños con retinoblastoma (cáncer en el ojo) de tipo hereditario son más sensibles a los efectos de la radiación», subraya. Entre los múltiples beneficios el más principal es la indudable mejora de la calidad de vida del paciente Por eso, la doctora Ares resalta que, entre los múltiples beneficios que ofrece la terapia de protones, destaca esa mínima o nula radiación en los alrededores del tumor, una menor dosis total de radiación por tratamiento, la reducción «muy significativa» de riesgo de tumores secundarios, derivados a veces de esos tratamientos previos y, en definitiva, la mejora de la calidad de vida del paciente. Otra de sus ventajas, según subraya, es que es aplicable a la mayor parte de los tumores pediátricos con intención curativa: «El beneficio de los protones es significativo en la mayoría de los pacientes pediátricos, especialmente en aquellos tumores sólidos que necesitan una radioterapia en el tratamiento multidisciplinario de estas patologías». Diferencias con la radioterapia convencional En cuanto a las diferencias con la radioterapia convencional, el director técnico y jefe del Servicio de Física Médica del Centro de Protonterapia de Quirónsalud en Madrid, el doctor Alejandro Maza l, precisa que la radioterapia de protones es una técnica «exacta» que como su nombre indica emplea protones, mientras que en la radioterapia convencional los fotones. Los protones llegan, penetran los tejidos, van depositando dosis, toda la dosis en el tumor, y después paran. En cambio, los fotones de la radioterapia convencional administran una dosis de radiación antes y después de llegar al tumor, afectando al tejido sano circundante «Los protones llegan, penetran los tejidos, van depositando dosis, toda la dosis en el tumor, y después paran. En cambio, los fotones de la radioterapia convencional administran una dosis de radiación antes y después de llegar al tumor, afectando al tejido sano circundante. No significa que los fotones sean malos, los fotones son excelentes, es lo que sabemos usar hoy en día, pero para una proporción de pacientes, como por ejemplo los niños, el hecho de que esa dosis no salga, significa que se preservan esos tejidos sanos tan necesarios», señala el especialista. Por eso es una técnica radioterápica «segura y precisa», según insiste el doctor Mazal, ya que, gracias a las propiedades de los protones, estos se detienen en un punto determinado, evitando dañar el tejido circundante, y reduciendo así los posibles efectos secundarios de la radioterapia. En los pacientes pediátricos es preciso adaptar la dosis y, en la mayoría de casos (especialmente si son muy pequeños), es necesario aplicarles una anestesia para tenerlos inmovilizados durante los 30-40 minutos que deben permanecer en la sala de tratamientos sin moverse. La protonterapia no ha parado durante el estado de alarma Además, el ejemplo de la importancia que tiene para el abordaje del cáncer la apertura de este centro se ha visto claramente durante el Estado de Alarma causado por el nuevo coronavirus. Siguiendo unos estrictos protocolos de seguridad y planes de contingencia la actividad se ha mantenido de forma ininterrumpida, apunta por su parte el doctor Raymond Miralbell, director médico del Centro, donde desde su apertura han iniciado el tratamiento 24 pacientes y ya lo han finalizado «con éxito trece de ellos. Actualmente el Centro de Protonterapia está en vías de obtener la «Certificación Hospital Seguro Covid» «Cada caso es estudiado y valorado de forma individualizada por el equipo multidisciplinar del Centro de Protonterapia Quirónsalud (médicos oncólogos radioterápicos, técnicos y físicos médicos expertos en Protonterapia), junto con el equipo médico del que procede el paciente. De esta forma se valora objetivamente el beneficio y la indicación del tratamiento de la Protonterapia», señala Miralbell, que celebra que en estas semanas los pacientes hayan podido continuar con sus tratamientos «de forma segura y con éxito». Actualmente el Centro de Protonterapia está en vías de obtener la «Certificación Hospital Seguro Covid», y continuará su actividad con normalidad en este nuevo contexto sanitario, «ofreciendo a sus pacientes un tratamiento excelente en un entorno seguro», concluye este experto.

La protonterapia, una realidad contra el cáncer infantil en España

En el campo del cáncer, que tanto preocupa a todos, a finales del año pasado se dio un paso muy importante en nuestro país con la apertura el pasado mes de diciembre del primer centro preparado para usar protonterapia, la técnica radioterápica más avanzada, precisa y segura del momento. Hasta ahora, los pacientes españoles en los que estaba indicado este tratamiento tenían que viajar a otros países europeos como Francia o Suiza, donde sí existen unidades de este tipo. En concreto, esta radioterapia por protones es especialmente útil en tumores que requieren de dosis altas para ser controlados, y que están localizados cerca de estructuras u órganos muy sensibles a la radiación (cercanos al tronco cerebral, a la vía óptica o a la médula espinal, tumores de cabeza y cuello, entre otros), así como en tumores pediátricos. De hecho, según destaca la doctora Carme Ares, jefa de Oncología Radioterápica del Centro de Protonterapia Quirónsalud, ubicado en Pozuelo de Alarcón (Madrid) y primero de sus características en España, en el caso concreto de los niños es muy útil dado que sus órganos están todavía en desarrollo, son todavía muy sensibles, por lo que es aún más importante el evitar irradiar dichos tejidos. De hecho, precisamente estos beneficios hacen que en estos primeros cinco meses de actividad del centro más de la mitad de los pacientes tratados hayan sido menores de 14 años. La Sociedad Americana de Oncología Médica recuerda en este sentido cómo los tratamientos contra el cáncer (quimioterapia, radioterapia y cirugía) en los niños también pueden ocasionarles problemas de salud a nivel posterior. La experta detalla que, gracias a las propiedades físicas de los protones, aplicados en dosis específicas, estos pueden actuar con precisión en el interior de los tejidos, consiguiendo una mayor actividad antitumoral, y generando un menor daño en el tejido sano, algo vital para el desarrollo de los niños. La Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO, en sus siglas en inglés) recuerda en este sentido cómo los tratamientos contra el cáncer (quimioterapia, radioterapia y cirugía) en los niños también pueden ocasionarles problemas de salud a nivel posterior, ya que «pueden afectar tanto a las células normales como a las células cancerosas», de forma que algunos órganos y partes del cuerpo ven afectado su desarrollo por la radiación. «El cuerpo de niños más pequeños tiende a ser más sensible a los efectos de la radiación, y algunos presentan un mayor riesgo por los efectos secundarios. Por ejemplo, los niños con retinoblastoma (cáncer en el ojo) de tipo hereditario son más sensibles a los efectos de la radiación», subraya. Entre los múltiples beneficios el más principal es la indudable mejora de la calidad de vida del paciente Por eso, la doctora Ares resalta que, entre los múltiples beneficios que ofrece la terapia de protones, destaca esa mínima o nula radiación en los alrededores del tumor, una menor dosis total de radiación por tratamiento, la reducción «muy significativa» de riesgo de tumores secundarios, derivados a veces de esos tratamientos previos y, en definitiva, la mejora de la calidad de vida del paciente. Otra de sus ventajas, según subraya, es que es aplicable a la mayor parte de los tumores pediátricos con intención curativa: «El beneficio de los protones es significativo en la mayoría de los pacientes pediátricos, especialmente en aquellos tumores sólidos que necesitan una radioterapia en el tratamiento multidisciplinario de estas patologías». Diferencias con la radioterapia onvencional En cuanto a las diferencias con la radioterapia convencional, el director técnico y jefe del Servicio de Física Médica del Centro de Protonterapia de Quirónsalud en Madrid, el doctor Alejandro Maza l, precisa que la radioterapia de protones es una técnica «exacta» que como su nombre indica emplea protones, mientras que en la radioterapia convencional los fotones. Los protones llegan, penetran los tejidos, van depositando dosis, toda la dosis en el tumor, y después paran. En cambio, los fotones de la radioterapia convencional administran una dosis de radiación antes y después de llegar al tumor, afectando al tejido sano circundante «Los protones llegan, penetran los tejidos, van depositando dosis, toda la dosis en el tumor, y después paran. En cambio, los fotones de la radioterapia convencional administran una dosis de radiación antes y después de llegar al tumor, afectando al tejido sano circundante. No significa que los fotones sean malos, los fotones son excelentes, es lo que sabemos usar hoy en día, pero para una proporción de pacientes, como por ejemplo los niños, el hecho de que esa dosis no salga, significa que se preservan esos tejidos sanos tan necesarios», señala el especialista. Por eso es una técnica radioterápica «segura y precisa», según insiste el doctor Mazal, ya que, gracias a las propiedades de los protones, estos se detienen en un punto determinado, evitando dañar el tejido circundante, y reduciendo así los posibles efectos secundarios de la radioterapia. En los pacientes pediátricos es preciso adaptar la dosis y, en la mayoría de casos (especialmente si son muy pequeños), es necesario aplicarles una anestesia para tenerlos inmovilizados durante los 30-40 minutos que deben permanecer en la sala de tratamientos sin moverse. La prontoterpia no ha parado durante el estado de alarma Además, el ejemplo de la importancia que tiene para el abordaje del cáncer la apertura de este centro se ha visto claramente durante el Estado de Alarma causado por el nuevo coronavirus. Siguiendo unos estrictos protocolos de seguridad y planes de contingencia la actividad se ha mantenido de forma ininterrumpida, apunta por su parte el doctor Raymond Miralbell, director médico del Centro, donde desde su apertura han iniciado el tratamiento 24 pacientes y ya lo han finalizado «con éxito trece de ellos. Actualmente el Centro de Protonterapia está en vías de obtener la «Certificación Hospital Seguro Covid» «Cada caso es estudiado y valorado de forma individualizada por el equipo multidisciplinar del Centro de Protonterapia Quirónsalud (médicos oncólogos radioterápicos, técnicos y físicos médicos expertos en Protonterapia), junto con el equipo médico del que procede el paciente. De esta forma se valora objetivamente el beneficio y la indicación del tratamiento de la Protonterapia», señala Miralbell, que celebra que en estas semanas los pacientes hayan podido continuar con sus tratamientos «de forma segura y con éxito». Actualmente el Centro de Protonterapia está en vías de obtener la «Certificación Hospital Seguro Covid», y continuará su actividad con normalidad en este nuevo contexto sanitario, «ofreciendo a sus pacientes un tratamiento excelente en un entorno seguro», concluye este experto.
Ahora en portada
carlinopticafonda

VEA MÁS NOTICIAS

Noticias Mallorca