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Opinión
El GOB pide una hoja de ruta para la renaturalización de los torrentes de Palma

El GOB pide una hoja de ruta para la renaturalización de los torrentes de Palma

Actualizado el 30/06/2020 13:53                Compartir

La gestión de los torrentes de Palma es motivo de problemática ambiental de forma reiterada. Por un lado, los vertidos incontrolados y la falta de limpieza ecológica de los torre y por otro, la gestión que EMAYA hace de estos espacios sin tener en cuenta el potencial ecológico, aplicando vías de intervención que desnaturalizan y alejan a la flora ya la fauna de una de las vías acuáticas más importantes que transcurren por la ciudad y que podría nutrirla de biodiversidad y equilibrio naturalístico. Estos días se ha podido constatar el color del agua que baja por el torrente de Sa Riera y que es una muestra del exceso de cloración de las aguas del torrente que se acaban vertiendo al mar.

El origen del problema

La sobreexplotación de los pozos y acuíferos del Levante de Palma y Na Burguesa ha provocado su salinización. Esta agua salobre se somete a un proceso de potabilización por ósmosis inversa en la Estación de Tratamiento de Aguas Potables (ETAP) de Son Tugores y el agua de desecho del proceso de potabilización, con una alta concentración de cloruros, es bombeada hasta en la parte alta del torrente de la Riera a la altura del cruce del Camino Jesús, para acabar abocada al Puerto.

Al contacto con la luz, en estas aguas proliferan las algas y para evitarlo, a lo largo del recorrido del agua hasta el puerto, donde desemboca el torrente, se encuentran varios puntos de tratamiento agresivo con aplicación de cloro que contribuyen, no sólo a eliminar las algas, sino a eliminar cualquier tipo de flora y fauna acuática que pudiera haber en el torrente. Además, esta agua con cloro se libera directamente al mar.

Desde el GOB pedimos:

a) por un lado, que se revise el protocolo de tratamiento de aguas a su paso por el centro de la ciudad, se reduzca el uso de desalinizadoras y potabilizadoras y se haga una gestión más integral y sostenible de las aguas potabilizadas y del ciclo del agua en la Ciudad.

b) también reincidimos en la petición al Ayuntamiento de Palma, que ya hicimos hace unos meses, para que plantee una hoja de ruta en esta legislatura para todos los torrentes, los espacios y zonas naturales del núcleo de la capital con el fin de gestionarlas atendiendo su valor ecológico y apostando por recuperación natural que se merecen.

El reto climático induce a la necesidad de renaturalizar las ciudades, y los torrentes son un elemento clave para el ecosistema urbano. El hecho de discurrir por un cajón de Hormigó poco tiene que ver con lo que es un torrente vivo. La propuesta del GOB apuesta para revertir esta situación y pasar de tener un canal de evacuación de agua a unos torrentes vivos. Esto podría lograrse con una limpieza de los cauces de los torrentes, la creación de aceras y plantación de árboles y arbustos autóctonos de ribera, entre otras actuaciones tendentes a gestionar los torrentes como espacios de biodiversidad dentro de la Ciudad.


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