Diseñada una terapia celular capaz de revertir el envejecimiento

El envejecimiento es un proceso natural que a día de hoy, si bien se puede 'maquillar' con mayor o menor éxito, no se puede detener. Menos aún revertir. Y es que según pasan los años, nuestras células envejecen, por lo que para lograr un rejuvenecimiento 'real' –que no meramente estético– es necesario revertir el envejecimiento en todas y cada una de las células que conforman nuestro organismo. Un logro que si bien ha constituido el objetivo de infinidad de estudios, aún no se puede conseguir. O así ha sido hasta ahora, dado que investigadores del Hospital Metodista de Houston (EE.UU.) parecen haber encontrado la forma de lograr la manera el rejuvenecimiento de las células humanas. Un avance que, si bien puede resultar muy beneficioso para la población en general, resulta especialmente importante en el caso de los niños afectados por la progeria. Como explica John P. Cooke, director de esta investigación publicada en a revista «Journal of the American College of Cardiology», «ya podemos detener, o cuando menos ralentizar, el envejecimiento acelerado. Nuestro próximo paso será tratar de trasladar la terapia empleada en nuestro estudio a la práctica clínica. Y para ello, el objetivo es mejorar las actuales terapias celulares. Quiero desarrollar una terapia para los niños con progeria y dar así respuesta a una necesidad que aún no ha sido resuelta». Células envejecidas El equipo dirigido por John Cooke lleva años estudiando las células de niños con progeria, una enfermedad genética rara en la que el envejecimiento se dispara y acelera cuando los afectados solo han cumplido su primer o segundo año de vida. El resultado es que los niños muestran un aspecto típico de anciano, con piel arrugada, huesos y articulaciones frágiles, pérdida del pelo y vello corporal y fallos en distintos órganos. De hecho, y como consecuencia de este envejecimiento acelerado, los afectados suelen fallecer al alcanzar la adolescencia. Como apunta John Cooke, «estos niños suelen fallecer de un ataque al corazón o un ictus cuando solo cuentan con 13, 14 o 15 años de edad. Y si bien hay terapias beneficiosas, tan solo añaden de media un años de vida o dos a la vida de estos niños. Queríamos hacer algo que mejorara la calidad de vida de estos menores y que les permitiera vivir más años, por lo que nos dedicamos a estudiar sus células para ver si podíamos mejorar la función celular». Concretamente, los autores se centraron en el estudio de los telómeros, esto es, las regiones de ADN situadas en los extremos de los cromosomas y que juegan un papel esencial en la estabilidad del material genético y en el mantenimiento de la juventud de las células. El problema es que con cada división celular –o lo que es lo mismo, según envejecemos–, los telómeros se acortan. Y una vez alcanzan una longitud mínima crítica, las células entran en un estado de senescencia –es decir, envejecen hasta el punto de perder la capacidad de dividirse– o, simplemente, mueren. Ya podemos detener, o cuando menos ralentizar, el envejecimiento aceleradoJohn Cooke Los resultados mostraron que las células de los niños con progeria tienen unos telómeros mucho más cortos que los del resto de la población. Tal es así que puede suponerse que la restauración de la longitud normal de estos telómeros conlleve una mejora una mejora de la función de la célula y de su capacidad de dividirse. O lo que es lo mismo, conlleve un rejuvenecimiento de la célula. Como indican los autores, «todos sufrimos la erosión de los telómeros con el paso del tiempo, y muchas de las cosas que les pasan a los niños con progeria también nos pasan a nosotros, si bien a un ritmo no tan acelerado. Y lo que muestra nuestro estudio es que si podemos revertir el proceso de acortamiento de los telomeros en las células de estos niños y, por tanto, alargarlos, podemos revertir un gran número de problemas asociados al envejecimiento». Pero, ¿qué se puede hacer para alargar, o lo que es lo mismo, rejuvenecer, estos telómeros? Pues los autores utilizaron una tecnología denominada 'terapia basada en el ARN', en la que se inocula en las células un ARN que codifica una proteína específica, en este caso concreto una enzima llamada 'telomerasa' que aumenta la longitud de los telómeros. Y como muestran los resultados alcanzados con células humanas, la técnica funciona bastante bien y de forma muy rápida –en tan solo unos pocos días. Como refiere John Cooke, «los más inesperado de nuestro trabajo fue el efecto que la tecnología para la extensión de los telómeros tuvo sobre las células, que funcionaron y se dividieron en mayor medida y de forma completamente normal. Es decir, aumentamos la esperanza de vida de estas células y mejoramos su fucionalidad». Aún habrá que esperar El estudio ha sido llevado a cabo con cultivos celulares, por lo que aún deben esperarse algunos años –«no demasiados», según informan los propios autores– hasta que los beneficios derivados de esta técnica lleguen a la práctica clínica. Y no solamente para el tratamiento de la progeria, sino para revertir muchas de las enfermedades asociadas a la edad. Como concluye John Cooke, «como médico, la mayoría de la enfermedades que veo en la consulta son causadas por el envejecimiento. En torno a una tercera parte de la población de Estados Unidos muere por infartos agudos de miocardio e ictus. Si podemos solucionar esto, entonces podremos solucionar muchas enfermedades».

Vacunas para acabar con el estigma y la adicción a la heroína

Las vacunas contra las adicciones como el consumo de heroína, cocaína o nicotina constituyen una gran esperanza para el tratamiento de las personas con adicción a drogas. En los últimos años se han presentado vacunas candidatas para la adicción a la cocaína o a la nicotina. La última en llegar desde EE.UU. ha sido la vacuna para la heroína. Investigadores del Instituto de Investigación Scripps (EE.UU.) han desarrollado una vacuna para la heroína que ha demostrado tener éxito en primates. La vacuna ha demostrado prolongar su efecto hasta ocho meses después de haber sido administrada. Es la primera vez que una vacuna contra un opiáceo pasa esta fase de ensayos y esperan iniciar en breve un estudio en humanos. «Creemos que es una candidata segura para el ensayo con seres humanos», aseguró Kim Janda, coordinador de la investigación. Tal y como explican en el artículo publicado «The Journal of the American Chemical Society», la vacuna funciona enseñando al sistema inmunitario a producir anticuerpos contra la heroína. La finalidad, explica a ABC Pedro Seijo Ceballos, Director CTA (Centro de Tratamiento Ambulatorio de Adicciones) de Villamartín (Cádiz) y miembro de la Junta Directiva Socidrogalcohol, «la vacuna impediría que la heroína llegase al cerebro, bloqueándose el efecto de ésta y rompiéndose la cadena de consumo-efecto de la sustancia-refuerzo y vuelta al inicio, a consumir (recaída)». Y aunque reconoce que supondría un «importante avance terapéutico», matiza que esta vacuna «previene la entrada de heroína al cerebro. pero no protege contra el uso de otros opiáceos. Por tal razón –apunta-, en EE.UU. se está evaluando una vacuna multivalente que bloquee la heroína y otros opiáceos (oxicodona y morfina). Y, además, en la medida que están aumentando las sobredosis por fentanilo y derivados, también se está desarrollando una vacuna contra estos opiáceos. De animales vacunados con esta vacuna se van a comenzar a obtener anticuerpos monoclonales contra fentanilo que pueden ser muy útiles en el tratamiento agudo de la sobredosis». La vacuna impediría que la heroína llegase al cerebro, bloqueándose el efecto de ésta y rompiéndose la cadena de consumo-efecto de la sustancia-refuerzo y vuelta al inicio, a consumir (recaída)Pedro Seijo Ceballos A fecha de hoy, añade este psiquiatra, faltan estudios toxicológicos en animales y la disponibilidad de una formulación de la vacuna que cumpla los estándares para la administración en humanos. Si todo va bien, «faltan aproximadamente unos tres años para hacer estudios en humanos». Aunque, «sin lugar a dudas, sería un arma terapéutica muy potente, que ayudaría a tratar intoxicaciones y prevenir las recaídas». La nueva vacuna llega en un momento preocupante debido a la epidemia de heroína en EE.UU., país en donde en 2016, las drogas acabaron con la vida de cerca de 60.000. De éstas, 35.000 perecieron por sobredosis de heroína. La situación en Europa, aunque mejor, no es para estar tranquilos, ya que se ha detectado un repunte en el consumo de heroína. Esta droga sigue siendo hoy en día la principal causa de muerte por sobredosis en España. Seijo no obstante apunta que las características que han contribuido al desarrollo de esta epidemia en EE.UU. no se dan en la actualidad en España. « El problema es cómo han manejado el tema de opiáceos en ese país», asegura por su parte Nestor Szerman, jefe de Salud Mental del Hospital Gregorio Marañón. Según Seijo, en EEUU se produce por un «aumento indiscriminado de prescripción de fármacos opioides (analgésicos) que generan adicción y en ocasiones, las personas con adicción pasan a consumir heroína que puede resultar más fácil de conseguir y más barata. También ha contribuido la venta de fármacos por Internet, la mayoría de los proveedores procedentes de Asia. España ¿Y en España? En nuestro país, según el “INFORME 2016. Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España”, publicado por el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD), en el año 2014 el número de admitidos a tratamiento por consumo de heroína fue de 10.911, «lo que supone el valor más bajo desde que se inició el registro de este indicador». Este descenso, explica el psiquiatra andaluz se refleja tanto en las personas que solicitan tratamiento por primera vez (2.356) como las que son readmitidas a tratamiento (8.555 personas), y supone la cifra más baja desde 1991. Una persona en un centro de rehabilitación- INES BAUCELLS Afortunadamente existen tratamientos eficaces para esta adicción. «Disponemos de más herramientas terapéuticas que para adicciones a otras sustancias. Tenemos fármacos para la desintoxicación (tratamiento de los síntomas del síndrome de abstinencia), la intoxicación aguda (supone un riesgo de muerte y es la máxima preocupación actualmente en EE.UU.) y tratamientos de deshabituación con antagonistas (naltrexona) y agonistas opiáceos (metadona y buprenorfina)». Para que el tratamiento sea eficaz, es esencial que el paciente lo continúe durante un periodo adecuado de tiempo, señala Seijo. Según Nestor Szerman «el problema de esta vacuna es que únicamente va a llegar a un número muy limitado de pacientes. No creo que sea la forma de resolver este problema». En su opinión, «el paradigma es dar lo que necesitan de verdad, y eso son los agonistas. Estos tratamientos han demostrado que producen un cambio en el curso evolutivo de la enfermedad y una mejora en la calidad de vida». El paradigma es dar lo que necesitan de verdad, y eso son los agonistas. Estos tratamientos han demostrado que producen un cambio en el curso evolutivo de la enfermedad y una mejora en la calidad de vidaNestor Szerman Y, añade Seijo, « el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de terapia cognitivo-conductual, individual o grupal, y abarcar las necesidades diversas de la persona, no solamente su problema de abuso de drogas». Además, las personas adictas a la heroína, y a otras sustancias, tienen un problema añadido: el estigma. «En estos momentos el estigma que hay en nuestra sociedad sobre las personas que padecen un trastorno adictivo es enorme –apunta Seijo-. La comunidad científica, y así lo reconoce la Organización Mundial de la Salud (OMS), considera el trastorno adictivo, con y sin sustancias, un trastorno mental. Es un trastorno complejo en el que intervienen factores genéticos, biológicos, psicológicos, familiares, culturales y sociales». «La sociedad debe entender que estamos hablando de enfermos y como tal hay que tratarlos, pero… no es algo que opina todo el mundo. De hecho, muchos médicos y asociaciones profesionales con intereses no claros viven en el siglo pasado en este tema», denuncia Szerman. Porque , dice Seijo, los prejuicios están en toda la sociedad, en todos los ámbitos, en los profesionales sanitarios, en la familia e incluso en el mismo afectado (‘Autoestigma’). «No hay que olvidar que nadie elige ser adictos de forma voluntaria. Sino que hay una vulnerabilidad previa en la que interviene factores neurobiológicos, genéticos y ambientales, como por ejemplo la disponibilidad del opiáceo», añade el psiquiatra del hospital Gregorio Marañón. En cualquier caso, la llegada de una vacuna, coinciden los dos expertos, sería una «buena noticia ».

Adivinar el dolor crónico en los niños

Olvidado y en muchas ocasiones mal tratado. El dolor crónico no es síntoma, sino una enfermedad. Y si bien en los adultos se han hecho grandes progresos, en la población infantil sigue siendo un ‘desconocido’. Los datos que disponemos, pocos, como reconoce uno de los mayores expertos en dolor infantil en España, el doctor Jordi Miró, nos muestran que un 37% de los niños entre los 8 y los 16 años sufre este tipo de dolor. Miró, coordinador del Grupo de Trabajo de Dolor Infantil de la Sociedad Española del Dolor (SED) y director de la Cátedra de Dolor Infantil Universidad Rovira y Virgili-Fundación Grügenthal, considera que hay una urgente necesidad de concienciar a la población de que este trastorno es real y más frecuente entre los niños y jóvenes de lo que puede parecer: «Uno de cada 5 niños es una cifra muy elevada», dice Miró. El dolor, siempre subjetivo y personal, puede afectar a cualquier persona de cualquier edad, desde niños en edad preverbal hasta adolescentes. Sin embargo, señala este experto, la comunidad médica no ha puesto el mismo énfasis en el manejo del dolor para pacientes pediátricos como lo ha hecho en los adultos. La alta incidencia de este trastorno en la población más joven contrasta con el desconocimiento en este campo por parte de los profesionales y de la sociedad en general. Y no hay que olvidar que, si no se trata, el dolor crónico infantil puede conducir a problemas de por vida. «El dolor influye de forma determinante en la calidad de vida del paciente, independientemente del grado de intensidad y de la causa», asegura Miró. Al contrario que los adultos, señala, «los niños carecen de recursos propios para abordar su dolor, que además les afecta en todas las parcelas de su vida». El niño, corrobora Francisco Reinoso, coordinador médico de la Unidad de Dolor Infantil del Hospital Universitario La Paz de Madrid, está «especialmente indefenso ante el dolor, por lo cual, es especialmente vulnerable». A ello hay que añadir algunos de los mitos de que todavía perviven en nuestra cultura. «Los niños no aguantan mejor el dolor que los adultos, como se señalaba hasta hace poco en algunos libros de texto», subraya Reinoso. Este pediatra explica que se hasta hace poco se pensaba que esta ‘insensibilidad’ al dolor era atribuible a la inmadurez del sistema nervioso central. Y contrariamente a lo que se creía, la inmadurez del sistema nervioso central implica una mayor vulnerabilidad al dolor. Más de tres meses Los expertos en dolor hablan que el dolor crónico se puede definir como la presencia de dolor durante más de tres meses continuo, pero un dolor complejo de tratar, «que no se resuelve satisfactoriamente con los tratamientos más sofisticados disponibles actualmente», aclara Miró. El dolor puede ser de cabeza, abdominal en las extremidades inferiores, etc. y, en ocasiones, los médicos pueden centrarse en la el origen y no en el síntoma, lo que dificulta el manejo correcto del dolor. Adivinar el dolor Adivinar el dolor es casi un experiencia persona y subjetiva, segura el Dr. Reinoso. «El dolor es difícil de expresar, incluso para los adultos», apunta este especialista en dolor infantil. La dificultad de identificar el dolor es una razones por las que el dolor crónico infantil está en ocasiones descuidado y subtratado. Al contrario que en el caso del ‘dolor agudo’, donde sí hay cambios físicos y alteraciones objetivables, apunta Reinoso, en el caso del crónico hay que contar con herramientas más subjetivas, sobre todo en los niños más pequeños, en el que los padres son fundamentales, apostilla Reinoso. La participación de las familias es clave porque, señala Reinoso, son los padres los que en muchas ocasiones nos aportar información sobre los cambios de actitud y de comportamiento del niño con dolor. No hay que olvidar que los niños a menudo duermen, juegan y funcionan normalmente aunque tengan y que pueden ser reacios a discutir el dolor con sus padres porque ‘miedo’ a ir al médico. Además, los más pequeños pueden no tener el vocabulario necesario para expresar adecuadamente su sufrimiento. El dolor crónico se puede definir como la presencia de dolor durante más de tres meses continuo, pero un dolor complejo de tratar, que no se resuelve satisfactoriamente con los tratamientos más sofisticados disponibles actualmenteJordi Miró El equipo del Dr. Reinoso validó hace años una escala para medir el dolor agudo infantil en edad preverbal. La escala ‘Llanto’ evalúa el dolor en niños menores de 3 años. Con esta herramienta, los profesionales sanitarios pueden identificar a los menores que tienen dolor agudo tras una operación, su intensidad y comprobar si el tratamiento utilizado resulta eficaz. Ahora trabajan en una nueva escala, que incluye más de 20 ítems, que ayudará a identificar el dolor crónico: «Valoramos parámetros como calidad del sueño, vitalidad, cansancio, ganas de jugar, apetito… y así hasta 22 que afectan a la calidad de vida», explica Reinoso. En la mayoría de las ocasiones, añade, son los padres los que tienen que completar estas escalas. Miró cree que identificar a los niños con dolor crónico no es tan complicado, pero que muchas veces no se hace por «poca sensibilidad» y una falta de formación general y de recursos en muchos casos. Y advierte que el dolor, cuando se ha cronificado es difícil que desaparezca. «Sabemos que el dolor crónico infantil es un factor de riesgo de discapacidad en la edad adulta». Y por eso, afirma, «el objetivo de los tratamientos muchas veces es mejorar la calidad de vida del niño. Y también les podemos enseñar recursos necesarios para manejar esta situación». En cuanto a los tratamientos, apunta el coordinador del Grupo de Trabajo de Dolor Infantil de la SED, parece que existe una «fobia al uso de opiáceos en adultos, que se replica en lo niños». En mi opinión, «en el fondo es mala formación». Y si bien que es cierto que hay menos datos sobre el uso de estos medicamentes en niños, las cosas parecen estar cambiado, asegura. «La Agencia Europea del Medicamento obliga a incluir a los niños en los ensayos clínicos». Es un avance, concluye. Falta de formación Los veterinarios canadienses reciben 5 veces más horas de formación sobre el manejo del dolor que los médicos. Con este ejemplo tan evidente queda claro el problema que existe en todo el mundo con el manejo del dolor ente los profesionales médicos, ya sea en adultos como en niños. La falta de formación, según Jordi Miró, director de la Cátedra de Dolor Infantil Universidad Rovira y Virgili-Fundación Grügentha, es uno de nuestros problemas, que hace que en ocasiones un niño con dolor crónico tarde demasiado tiempo en llegar al especialista adecuado. El coordinador del Grupo de Trabajo de Dolor Infantil de la SED además lamenta los escasos recursos destinados a la investigación en dolor infantil y la falta de estructuras para un abordaje multidisciplinar completo que mejore la calidad de vida de los pequeños con dolor: «Hasta ahora se han adaptado los modelos de éxito en adultos, pero el paso definitivo será diseñar protocolos específicamente para los niños. Hay que tener en cuenta que la evaluación, por ejemplo, es totalmente diferente en menores de 9 años y en bebés de unos meses».

El consumo moderado de alcohol protege frente a la diabetes

El consumo excesivo de alcohol, no cabe ninguna duda, es muy prejudicial para la salud. No en vano, este abuso del alcohol, tal y como alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS), supone una de las primeras cuasas globales de enfermedad, discapacidad y muerte. Pero, ¿qué ocurre cuando este consumo es leve o moderado? Pues depende del estudio que se mire. Así, por ejemplo, parece que tomar uno o dos vasos diarios de vino tinto no es bueno ni para nuestra cognición ni para nuestros corazones, pero sí para la salud de nuestras arterias. Y asimismo, según muestra un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad del Sur de Dinamarca en Odense (Dinamarca), parece que el consumo moderado de alcohol ayuda a reducir nuestro riesgo de diabetes. Como explica Janne Tolstrup, directora de esta investigación publicada en la revista «Diabetologia», «nuestros resultados sugieren que la frecuencia del consumo de alcohol se asocia con el riesgo de desarrollo de diabetes y que beber alcohol entre tres y cuatro días a la semana conlleva el menor riesgo de aparición de este enfermedad, incluso después de haber tenido en cuenta el consumo medio semanal». Moderado, que no excesivo Para llevar a cabo el estudio, los autores siguieron durante un promedio de 4,9 años la evolución de 70.551 adultos sin diabetes que habían respondido a distintos cuestionarios sobre su consumo de alcohol con motivo de su participación en la Encuesta para el Examen de la Salud de Dinamarca 2007-2008 (DAHNES). Los participantes fueron divididos en función de sus patrones de consumo –abstemios, tanto vitalicios como recientes, para así reducir el sesgo derivado de la ‘decisión’ de abandonar todo consumo de alcohol como consecuencia de un problema de salud; consumo de alcohol 1-2 días a la semana; consumo 3-4 días por semana; y consumo 5-7 días a la semana– y de si bebían o no este alcohol en atracones –esto es, cinco o más bebidas de una sentada– y con qué periodicidad. Concluido el seguimiento, 1.746 participantes –887 mujeres y 859 varones– desarrollaron diabetes. Y de acuerdo con los resultados, las mujeres cuyo consumo promedio se estableció en nueve semanales presentaron un riesgo de diabetes hasta un 58% inferior que aquellas que no bebían alcohol. Una disminución de la probabilidad de padecer la enfermedad frente a los abstemios que en los varones se estableció en un 43% en caso de un consumo de 14 bebidas semanales. Beber alcohol entre tres y cuatro días a la semana se asocial al menor riesgo de aparición de la diabetesJanne Tolstrup Es más; por lo que respecta a la frecuencia de consumo, el menor riesgo de diabetes se observó en el grupo de participantes que tomaban de tres a cuatro bebidas semanales, lo que supuso una reducción del riesgo frente a los abstemios del 32% en el caso de las mujeres y del 27% en el de los varones. Y llegados a este punto, ¿qué sucedió con el consumo en atracones? ¿También tiene un efecto protector frente a la diabetes? Pues la verdad es que no se sabe, dado que el número de participantes que reconocieron encuadrarse en este patrón de consumo fue mínimo y, por tanto, no se pudo extraer ninguna conclusión. Mejor vino tinto En definitiva, parece que el consumo moderado de alcohol protege frente a la diabetes. Un efecto beneficioso que además es independiente de, entre otros factores, la edad, el peso corporal, el nivel educativo, el hábito tabáquico, la hipertensión arterial y los patrones dietéticos. Pero, ¿qué son estas 3-4 ‘bebidas semanales’? ¿Todos las bebidas tienen el mismo efecto, hasta el punto de que da igual beber vino o whisky? Pues no. Como indican los autores, «en relación con los tipos de bebida, el consumo moderado-elevado de vino se asoció con el menor riesgo de diabetes. Un resultado en consonancia con lo observado en otros estudios y que puede explicarse por un efecto beneficioso de los polifenoles sobre el azúcar en sangre, lo que confiere un efecto potencialmente protector sobre todo al vino tinto». Concretamente, las mujeres y varones que tomaron siete o más vasos de vino tinto semanales tuvieron un riesgo un 25-30% menor de diabetes que aquellos que bebieron menos de un vaso a la semana. Una disminución del riesgo que, asimismo y en el caso de los varones, se estableció en un 21% en caso de consumir de una a seis cervezas semanales frente a la toma de menos de una cerveza. Por el contrario, la toma de siete o más bebidas espirituosas a la semana conllevó un incremento de un 83% en el riesgo de aparición de la enfermedad en mujeres.

Una de cada cuatro mujeres padece síntomas moderados o graves en la perimenopausia

La menopausia constituye una etapa en la vida de la mujer caracterizada por la aparición de diversos signos y síntomas, muy especialmente de los sofocos, derivados de los cambios hormonales que se producen por la interrupción definitiva de la menstruación. Sin embargo, y si bien constituye el síntoma ‘típico’ y ‘común’ de esta fase vital, la menopausia es mucho más que ‘sofocos’. De hecho, y como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (EE.UU.), hasta una de cada cuatro mujeres experimentan durante su quinta década de vida síntomas físicos y mentales de carácter moderado-grave asociados a la menopausia. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que el abordaje precoz de estos síntomas es crítico para reducir el futuro riesgo de enfermedades crónicas y discapacidades. Como explica Siobán Harlow, directora de esta investigación publicada en la revista «Women's Midlife Health», «nos ha sorprendido encontrar que hasta una cuarta parte de las mujeres de esta cohorte relativamente sana experimentaron un amplio rango de síntomas por lo general graves antes de la transición hacia la menopausia, lo que determinó que percibieran que su salud había empeorado de forma notable. Y lo que es más importante, también hemos visto que si bien estos síntomas mejoran en algunos casos a través de la menopausia, en otros empeoran, por lo que se trata de una fase crítica vital para llevar a cabo las intervenciones necesarias». Físicos y mentales Para llevar a cabo el estudio, los autores analizaron los historiales medicos y los datos aportados a través de distintos cuestionarios por 3.289 mujeres que, con edades comprendidas entre los 45 y los 52 años, participaban en el Estudio de Salud de la Mujer en Estados Unidos (Estudio SWAN). Concretamente, los autores se centraron en 58 síntomas asociados a la menopausia y siguieron su evolución a lo largo de 16 años. Las participantes fueron incluidas en seis grupos en función del número y gravedad de sus síntomas: Grupo 1, en el que las mujeres presentaban un gran número de síntomas –entre otros, depresión, ansiedad, dolor, fatiga, síntomas vasomotores y trastornos del sueño– que, además, eran de gran intensidad; Grupo 2, en el que los síntomas, si bien igualmente numerosos, eran de carácter moderado: Grupos 3-5, en los que las participantes presentaban una variedad de síntomas relativamente leves; y Grupo 6, constituido por mujeres asintomáticas. Los resultados mostaron que, llegada la pre-menopausia, el 10% de las mujeres cumplen los criterios para ser incluidas en el Grupo 1; el 16% para ser clasificadas en el Grupo 2; el 54% para inclurise en los Grupos 3-5; y el 20% restante para englobar el Grupo 6. Los mecanismos subyacentes comunes de algunos de estos síntomas sugieren un mayor riesgo de discapacidad y enfermedades crónicas Siobán Harlow Como indica Siobán Harlow, «dado que las preocupaciones durante la menopausia van mucho más allá de los sofocos, debe requerirse una mayor atención a la salud de las mujeres en los primeros años de la mediana edad. No en vano, los mecanismos subyacentes comunes de algunos de estos síntomas, caso de la inflamción, sugieren un mayor riesgo de discapacidad y enfermedades crónicas en estas mujeres. Así, es importante que los medicos presten atención a las necesidades de esta cuarta parte mujeres que ya son altamente sintomáticas antes de iniciar la transición hacia la menopausia». Mucho más que sofocos En definitiva, el 26% de las mujeres padece síntomas de carácter moderado grave, amen de ciertamente numerosos. O dicho de otra manera, la menopausia es mucho más que sofocos. Como refiere Siobán Harlow, «contrariamente a lo observado en estudios previos, los sofocos no constituyeron los síntomas más graves en nuestro trabajo. Sin embargo, estos sofocos sí estuvieron presentes en la mayoría de las mujeres en todas las etapas de la menopausia, por lo general acompañados de otros síntomas como la fatiga y los trastornos del sueño». Es más; es posible que este porcentaje de mujeres que experimentan síntomas de carácter moderado-grave sea, en realidad, mucho mayor que este 26%. Y es que el Estudio SWAN contó únicamente con participantes ‘sanas’, por lo que es bastante probable que se hayan excluido a las mujeres con un mal estado de salud. Sea como fuere, concluyen los autores, «se requieren más investigaciones para evaluar si las mujeres con una notable sintomatología en la mediana edad presentan un mayor riesgo de discapacidad y mortalidad y si, por el contrario, una baja carga sintomática es un marcador de envejecimiento saludable».

Los e-cigarrillos están ayudando a miles de estadounidenses a dejar de fumar

Fumar, no cabe ninguna duda, es malo, muy malo, para la salud, hasta el punto de que la evitación del tabaco está considerada como la medida más importante que puede adoptar cualquier persona para prevenir una muerte prematura. Tal es así que desde finales del pasado siglo, y muy especialmente como consecuencia de las leyes para prohibir el consumo de tabaco en los lugares públicos, en torno a un 4,5% de los estadounidenses decide cada año dejar de fumar. Es más; parece que este porcentaje, estancado a lo largo de tres lustros, está empezando a crecer. Y según un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.), el mérito de este avance debe atribuirse a los cigarrillos electrónicos –o ‘e-cigarrillos’. Como explica Shu-Hong Zhu, director de esta investigación publicada en la revista «The BMJ», «nuestros resultados indican que los fumadores que también utilizaron los cigarrillos electrónicos fueron más proclives a dejar de fumar y tuvieron una mayor probabilidad de lograrlo. El empleo de los e-gigarrillos se asoció con una mayor tasa de abandono del tabaco tanto a nivel individual como poblacional, lo que se ha traducido en un mayor número de personas que han dejado de fumar». Major con los e-cigarrillos Para llevar a cabo el estudio, los autores analizaron los resultados de las distintas encuestas llevadas a cabo para conocer el hábito tabáquico de la población adulta estadounidense en lo que va de siglo. Y de acuerdo con los mismos, el porcentaje de fumadores que han decidido –y conseguido– dejar de fumar ha permanecido prácticamente invariable con el paso de los años: en torno a un 4,5% anual entre 2001 y 2014. Sin embargo, parece que este inmovilismo se está rompiendo. Y es que según los resultados, la tasa de estadounideneses que dejaron de fumar en 2015 –el año más reciente del que se disponen datos– se elevó a un 5,6%. Una diferencia de un 1,1% que puede parecer nimia pero que resulta estadísticamente muy significativa y supone que cerca de 350.000 adultos adicionales abandonaron el tabaco en estos 12 meses. Pero, ¿cuál es la razón para este incremento en el número de ex fumadores? Pues como indica Shu-Hong Zhu, «el aumento en la tasa de cesación tabáquica puede atribuirse en parte a las campañas nacionales para el control del tabaco que se pusieron en marcha en 2012 en los medios de comunicación y al aumento en la popularidad de los e-cigarrillos a partir de 2014». Los fumadores que también vapearon fueron más proclives a dejar de fumar y tuvieron una mayor probabilidad de lograrloShu-Hong Zhu Concretamente, el estudio muestra que el 65% de los fumadores que recurrieron a los cigarrillos electrónicos en los últimos 12 meses trataron de dejar el tabaco tradicional. Un porcentaje, por su parte, que se estableció en un 40% en el caso de aquellos que si bien igualmente intentaron abandonar el tabaco, se negaron a utilizar los e-cigarrillos. La pregunta entonces es: ¿vapear realmente ayuda a dejar de fumar? Pues parece que sí. Y es que mientras el porcentaje de nuevos ex fumadores se estableció en un 4,8% entre aquellos que lo intentaron sin recurrir a los e-cigarrillos, en aquellos que si los utilizaron se elevó a un 8,2%. Como refiere Shu-Hong Zhu, «la tasa de cesación tabáquica en aquellos que no emplearon los cigarrillos elecrónicos fue la misma que la observada en años anteriores. Por tanto, nuestros datos sugieren que los e-cigarrillos juegan un papel como herramienta para dejar de fumar». ¿Cuestión de motivación? La controversia sobre la utilidad de los cigarrillos electronicos como herramienta de cesación tabáquica no ha sido completamente resuelta. Y es que si bien la mayoría de estudios recientemente publicados muestran que son eficaces a la hora de ayudar a los fumadores a dejar el tabaco, la conclusion no es unánime. Quizás la clave se encuentre, tal y como sugiere la nueva investigación, en el uso continuado de estos productos. No en vano, el 70% de los fumadores-vapeadores que lograron romper sus cadenas con el tabaco convencional en 2014-2015 siguen utilizando estos productos a diario. Un aspecto muy a tener en cuenta dado que, como apuntan los autores, este consumo mantenido de e-cigarrillos podría estar ayudando a prevenir las recaídas. Es más; no se debe olvidar el factor más importante a la hora de dejar de fumar: la motivación. Como concluye Shu-Hong Zhu, «la gente que utiliza los e-cigarrillos constituyen un grupo ‘auto-seleccionado’, y es possible que obtengan mejores resultados con estos e-cigarrillos porque ya se sentían motivados para dejar el tabaco».

El 99% de los exjugadores de fútbol americano sufren daños cerebrales

Un total de 202 cerebros de jugadores de fútbol americano fallecidos donados a la ciencia han sido analizados en busca de daños cerebrales. Y los resultados han revelado un problema de gran envergadura, después de que en el 87% de ellos hallan encontrado signos de Encefalopatía Traumática Crónica (CTE), el nombre de la enfermedad que, desde que se realizan este tipo de estudios, es la bestia negra de los deportistas que reciben golpes en la cabeza. El balance es aún peor si se centra el foco en el porcentaje de jugadores que compitió en la NFL estadounidense. En este caso, todos los cerebros analizados, salvo uno, mostraron signos de CTE. Un dato que se traduce en todo tipo de problemas de memoria y alteraciones del humor y del comportamiento cuando los fallecidos aún se encontraban en vida. Eso es lo que debieron padecer, posiblemente sin ser conscientes de ello, la gran mayoría de jugadores de fútbol americano de alto nivel. Este estudio, publicado recientemente en la prestigiosa «Journal of the American Medical Association», alerta todavía más sobre la CTE. Según los conocimientos actuales, sabemos que, como consecuencia de los golpes recibidos en la cabeza, se produce la formación de agregados de la proteína Tau, similares a los que se forman en las personas que padecen alzheimer, y que provocan que las neuronas pierdan sus funciones normales, extendiéndose, además, hacia las células vecinas. Consecuencias graves Las personas que padecen CTE pueden tener dos consecuencias graves. En primer lugar, pueden desarrollar síntomas similares al alzheimer, es decir, un deterioro cognitivo, años después de haber dejado de practicar fútbol americano. La segunda opción es peor, puesto que la enfermedad puede aparecer cuando el paciente es más joven, provocándole las alteraciones del comportamiento y estado de ánimo que antes mencionábamos. Los responsables de este estudio mostraron cierta prudencia respecto a la posible existencia de sesgos en la selección de los pacientes. Por esa razón apuntan que, probablemente, los cerebros donados sean aquellos con síntomas más graves, debido a que sus familiar estén más interesadas y concienciados con que se realice el estudio que aquellos cuyos familiares fallecidos no tengan alteraciones importantes.

Fabrican células de la retina para regenerar la vista

Los científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en Seattle (EE.UU.) han regenerado con éxito células en la retina de ratones adultos lo que abre una vía para el tratamiento de las enfermedades oculares que conducen a una pérdida de visión, como el glaucoma. Los resultados, que se publican en «Nature», incrementan la esperanza de que algún día sea posible reparar retinas dañadas por traumatismos, glaucoma y otras enfermedades oculares. Muchos tejidos de nuestro cuerpo, como la piel, pueden sanar porque contienen células madre que se dividen y se diferencian en el tipo de células necesarias para reparar el tejido dañado. Sin embargo, las células de nuestras retinas carecen de esta capacidad y como consecuencia, la lesión de la retina conducen a menudo a la pérdida permanente de la visión. Sin embargo, el pez cebra tiene una notable capacidad para regenerar el tejido dañado, incluyendo el tejido neural como la retina. Esto es posible porque la retina del pez cebra contiene células llamadas glia Müller que tienen un gen que les permite regenerarse, Ascl1. Cuando dichas células sienten que la retina se ha lesionado, activan dicho gen. Ascl1 Asc11 codifica un tipo de proteína, llamada factor de transcripción, y puede afectar la actividad de muchos otros genes y, por lo tanto, tiene un efecto importante en la función celular. En el caso del pez cebra, la activación de Ascl1 reprograma la glía de las células madre para que pueden modificarse en todos los tipos celulares necesarios para reparar la retina y restaurar así la vista. Ahora, el equipo de investigadores dirigidos por Tom Reh, han tratado de ver si era posible utilizar este gen para reprogramar la glía Müller en ratones adultos. Los investigadores esperaban impulsar de esta manera la regeneración que no ocurre naturalmente en la retina de los mamíferos. Así, diseñaron un ratón que tenía una versión del gen Ascl1 en su glía Müller. Posteriormente, activaron el gen con una inyección del fármaco tamoxifeno. Estudios previos realizados por este mismo equipo habían mostrado que cuando activaban el gen, la glía de Müller se diferenciaba en células de la retina conocidas por interneuronas después de una lesión en la retina de estos ratones. Estas células desempeñan un papel vital en la vista ya que reciben y procesan señales de las células detectoras de luz de la retina, las varillas y los conos, y las transmiten a otro conjunto de células que, a su vez, transfieren la información al cerebro. Células glía- Tom Reh lab/UW Medicine Sin embargo, en su trabajo anterior, los investigadores descubrieron que activar el gen solo funcionaba durante las primeras dos semanas después del nacimiento. Más tarde los ratones ya no podían reparar sus retinas. Y aunque al principio pensaban que había otro factor de transcripción involucrado, finalmente, determinaron que los genes críticos para la regeneración de la glía de Müller estaban bloqueados por moléculas que se unen a los cromosomas. Ésta es una forma en que las células "bloquean" los genes para evitar que se activen. Es decir, una forma de regulación epigenética - el control de cómo y cuándo funcionan partes del genoma. Los investigadores demostraron que estas nuevas interneuronas se integran en la retina existente, establecen conexiones con otras células de la retina y reaccionan normalmente a las señales de las células de la luz que detectan la retina En este nuevo trabajo, los investigadores demuestran que, al usar una droga que bloquea la regulación epigenética, la activación de Ascl1 permite que la glía Müller en ratones adultos se diferencie en interneuronas funcionales. Los investigadores demostraron que estas nuevas interneuronas se integran en la retina existente, establecen conexiones con otras células de la retina y reaccionan normalmente a las señales de las células de la luz que detectan la retina. Los expertos esperan ahora determinar si hay otros factores que pueden activarse para permitir que la glía Müller se regenere en todos los diferentes tipos de células de la retina. Si es así, podría ser posible desarrollar tratamientos que puedan reparar el daño de la retina, que es responsable de varias causas comunes de pérdida de la visión.

El recuento de espermatozoides continúa su caída en picado en el mundo occidental

El recuento de espermatozoides, esto es, el número de espermatozoides que se encuentran en un mililitro de semen, está considerado a día de hoy como el mejor parámetro para medir la fertilidad masculina. Un recuento que, aun en caso de ser elevado, tampoco ‘garantiza’ la concepción. Y es que también deben tenerse en cuenta otros factores, caso de la motilidad de los espermatozoides –de poco sirve que sean muchos si no se mueven–. Además, la concepción es cosa de dos, y tanto la mujer como el varón tienen que ser fértiles. Sea como fuere, un bajo recuento sí compromete, e incluso anula, la capacidad del varón para concebir un bebé. Y en este contexto, un estudio internacional dirigido por investigadores de la Facultad de Salud Pública Hadassah Braun de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel) alerta de que el recuento espermático de los varones occidentales continúa su caída en picado, para un descenso total acumulado de un 59,3% en el periodo 1973-2011. Como explica Hagai Levine, director de esta investigación publicada en la revista «Human Reproduction Update», «dada la importancia del recuento espermático para la fertilidad masculina y la salud humana, nuestro trabajo es una llamada de atención urgente para que los científicos y autoridades sanitarias de todo el mundo investiguen las causas de este descenso acusado y continuado en el recuento de espermatozoides y, así, poder prevenirlo». Menos espermatozoides Que el recuento de espermatozoides está cayendo se sospecha ya desde hace mucho tiempo. De hecho, el primer estudio que avisó de la situación data de 1992. Sin embargo, y dado que la metodología empleada en aquella época no era, en opinión de la clase científica, tan ‘precisa’ como la actual, quizás generó una alarma innecesaria por exagerada. Entonces, ¿cómo ha evolucionado realmente este parámetro de la fertilidad masculina? Para responder a esta pregunta, investigadores de España, Brasil, Dinamarca, Estados Unidos y Brasil han analizado cerca de 7.500 estudios y se han centrado en las evidencias alcanzadas en 185 publicados entre 1973 y 2011. Y de acuerdo con los resultados, la concentración de espermatozoides y el recuento espermático se han reducido en, respectivamente, un 52,4% y un 59,3% en Europa, Norteamérica, Australia y Nueva Zelanda. El descenso en el recuento espermático ha supuesto una gran preocupación desde que fuera detectado hace ya 25 añosShanna Swan Es más; como refiere Hagai Levine, «nuestro trabajo también indica que la tasa de descenso en los varones occidentales no se está aminorando: la pendiente era empinada y ciertamente significativa incluso cuando nuestro análisis estuvo restringido a los estudios llevados a cabo entre 1996 y 2011». ¿Y en España? Según el investigador Juan Mendiola, profesor de la Universidad de Murcia y uno de los autores de la investigación, «ya en 2012 publicamos un artículo mostrando un posible decrecimiento de la concentración espermáticas en varones jóvenes españoles». Dicho estudio, publicado en «Andrology», mostraba que demuestra que el recuento total y la concentración de espermatozoides habían disminuido en un 38% en los jóvenes del sureste de España en la última década. Entonces, ¿existe un peligro de que los varones occidentales no puedan procrear? Pues no. O todavía no. El recuento espermático sigue encontrándose muy por encima del umbral de la infertilidad. Pero desde luego, la cifra de varones con problemas de fertilidad es cada vez mayor. Y llegados a este punto, ¿qué ha sucedido en el resto del planeta? Pues que en Asia, África y Sudamérica no se ha observado que se haya producido este descenso –quizás porque la cantidad de estudios realizados en estas regiones ha sido escasa. Más allá de la fertilidad Pero, exactamente, ¿cuáles son las causas que explican esta caída en picado en el recuento de espermatozoides? Pues la verdad es que no se sabe, dado que no fue objeto de análisis en este estudio y no se puede establecer una relación del tipo ‘causa y efecto’. Sin embargo, numerosas investigaciones previas han demostrado la existencia de una relación entre el descenso en el recuento espermático y distintos estilos de vida y factores ambientales, caso de la exposición prenatal a ciertas sustancias químicas, la exposición a pesticidas en la edad adulta, el tabaquismo, el estrés y la obesidad. Como indica Shanna H Swan, co-autora de la investigación, «el descenso en el recuento espermático ha supuesto una gran preocupación desde que fuera detectado por primera vez hace ya 25 años. Y ahora nuestro trabajo muestra que esta reducción es muy acusada y continuada. Además, el hecho de que el descenso se haya observado en los países occidentales sugiere que los compuestos químicos comercializados están jugando un papel causal en esta tendencia». Los investigadores defiende la urgencia de promover ensayos clínicos que identifiquen intervenciones preventivas eficaces para contrarrestar esta tendencia negativa mediante modificaciones en los hábitos de vida Sea como fuere, los resultados tienen importantes implicaciones en materia de salud pública. Y es que demuestran que la proporción de varones cuyos recuentos espermáticos se sitúan por debajo del umbral de la subfertilidad o de la infertilidad está creciendo. Pero aún hay más. Estudios recientes han demostrado de que un bajo recuento de espermatozoides se asocia a una mayor morbilidad y mortalidad en el varón. De hecho, este recuento parece reflejar el impacto del entorno sobre la salud masculina, hasta el punto de que los autores consideran que, ‘cual canario en una mina’, podría ser empleado como señal de alarma de serios problemas de salud en los varones. Ya en el artículo de «Andrology» los investigadores españoles defendían la urgencia de promover «ensayos clínicos que identifiquen intervenciones preventivas eficaces para contrarrestar esta tendencia negativa mediante modificaciones en los hábitos de vida».

La Escuela de Salud Pública de Menorca suma ya 600 participantes

El periodo de inscripciones continúa abierto, a pesar que desde la organización han indicado que quedan pocas plazas disponibles
Sin comentariosComentar

El Hospital Mateu Orfila de Mahón pone en marcha un servicio de teleasistencia posparto

El equipo de matronas del Hospital Mateu Orfila de Mahón ha puesto en marcha un nuevo servicio de teleasistencia
Sin comentariosComentar
Ahora en portada
carlinbeepfonda

VEA MÁS NOTICIAS

Noticias Mallorca Contador Gratis